Tratamiento con Biofotones
07.10.2023
El biofísico Dr. med. F. Popp desarrolló un importante estudio de biofísica con la teoría de los biofotones. La luz, denominada quantum o fotón, según la teoría cuántica, está compuesta por haces de luz. Según Popp, la luz es absorbida por la piel y se distribuye por el cuerpo. De acuerdo con su estudio, se ha determinado que cada célula establece una interacción de fotones luminosos con otros elementos.
¿Cómo funciona el biofotón?
El biofotón utiliza el poder curativo de la luz para actuar sobre las hormonas y las células. Los fotones de luz son absorbidos por la piel, se multiplican en el cuerpo y se distribuyen de forma difusa. Se ramifican a partir del sistema nervioso, llegan desde la médula espinal hasta el cerebro y ejercen un efecto positivo sobre diversas hormonas al regular su producción a nivel semántico. Por ejemplo, las señales de fotones de la endorfina y la serotonina llegan, a través de otras conexiones, hasta las glándulas suprarrenales, donde provocan una producción variable de DHEA (una hormona importante frente al estrés) y de cortisona. En los exámenes clínicos realizados se ha observado que con la terapia de luz se producen cambios significativos en los niveles de DHEA y cortisona.
Los investigadores científicos disponen cada vez de más evidencias sobre la extraordinaria importancia que tienen, para el organismo, la información y la energía, más allá de la interacción molecular de base bioquímica. Numerosos fenómenos observados de forma empírica no pueden explicarse mediante acciones bioquímicas, y se originan en factores derivados de la información y la energía.
Efectos hormonales
La endorfina, similar a la morfina en su estructura química, se ha detectado en diversas zonas del cuerpo y en el sistema nervioso central. Más concretamente, contribuye con diversas funciones a reducir el dolor y proporcionar bienestar. Además, ejerce un efecto controlado sobre la respuesta del cuerpo a nivel nervioso.
Además, trata de forma similar los mecanismos de la circulación sanguínea, la digestión y la regulación térmica. En los pacientes tratados por dolores crónicos se ha detectado un nivel más bajo de endorfina en el líquido cefalorraquídeo. En los pacientes tratados con biofotones se ha observado una reducción notable del dolor.
En momentos de tensión, al suprimirse determinadas zonas del cuerpo, se retrae la producción de endorfina. En situaciones de estrés, junto con la adrenalina y la noradrenalina, la cortisona también desempeña un papel importante. En situaciones de shock y estrés, aumenta la producción de cortisona. Se ha demostrado que, al estimular nuestro cuerpo con biofotones, disminuye el nivel de cortisona.
El paciente tratado experimenta una sensación de relajación constante y agradable. La serotonina pertenece al grupo de la dopamina. Es una sustancia similar a la anfetamina, con una propiedad natural de reducir el apetito. Para perder peso de forma natural debe seguirse una dieta reductora de grasas vinculada a la serotonina.
Efectos celulares
No es posible la vida sin luz. Según el biofísico Popp, existe luz en las células de nuestro cuerpo. Cuando las células sufren daño, la intensidad de la luz disminuye. Las células debilitadas se renuevan gracias al efecto de las radiaciones en forma de fotones. La luz es absorbida por la piel. Los biofotones regulan la actividad celular y determinan las funciones bioquímicas del organismo. La propagación de los biofotones en el cuerpo y sobre la célula se produce dentro de los rangos infrarrojo y ultravioleta. Numerosos estudios científicos han demostrado que la luz infrarroja contribuye a la comunicación entre células y órganos. Por ello, la luz tiende a propagarse por todas las células presentes en nuestro cuerpo. El rayo de biofotones incide sobre las células enfermas, refuerza los rayos —o fotones— de las células con capacidad debilitada y las repara. Está científicamente demostrado que los fotones luminosos disminuyen a nivel celular antes de que se produzca un daño en los órganos.
Otro efecto importante del rayo de biofotones es la detención significativa de la producción excesiva de tejido conjuntivo que se produce tras una cirugía o una inflamación. En términos prácticos, esto puede significar, por ejemplo, evitar la formación involuntaria de queloides cuando el tejido conjuntivo prolifera de forma descontrolada, como puede ocurrir tras una quemadura; otras células, como las del tejido conjuntivo, los linfocitos y similares, reaccionan con las longitudes de onda adecuadas. Otros estudios han demostrado que la luz infrarroja, similar al biofotón, tiene un efecto positivo sobre los glóbulos blancos, diversos linfocitos, diversas enzimas, la producción de prostaglandinas y las células del tejido conjuntivo.