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Disfunción eréctil: diagnóstico y solución de la impotencia

Dr. Hüseyin Nazlikul
Dr. Hüseyin Nazlikul 14.03.2021 9 min de lectura
Disfunción eréctil: diagnóstico y solución de la impotencia
Numerosos estudios demuestran que la disfunción eréctil, es decir, el trastorno de la erección del pene, es un problema de salud frecuente e importante en los hombres...

Numerosos estudios demuestran que la disfunción eréctil, es decir, el trastorno de la erección del pene, es un problema de salud frecuente e importante en los hombres. Se subraya la importancia de una sexualidad regular para la convivencia sana de una pareja sana. Toda pareja quiere amor, sexualidad y naturalidad en su vida. Si el hombre tiene un problema de erección, es decir, un problema de rigidez, una sexualidad sana se vuelve imposible.

No toda erección fallida significa impotencia. Sin embargo, cuando un hombre no consigue una erección durante seis meses, es decir, cuando el pene no alcanza la rigidez suficiente para la relación sexual y esta ya no es posible, hablamos de disfunción eréctil. Es entonces cuando hay que consultar a un médico. 

El problema de erección cobró gran importancia sobre todo en la “salud durante la pandemia”.

En numerosas encuestas realizadas en Alemania se ha constatado que con la Covid-19 aumentaron los problemas relacionados con la sexualidad. Si sufre disfunción eréctil, es decir, un problema de erección, debe consultar sin perder tiempo a un especialista en terapia neural (neuralterapia) de medicina de regulación o a un especialista en urología.

¿Qué es la disfunción eréctil?

El pene del hombre responde a los estímulos sexuales con una erección: se pone rígido y permite así la relación sexual. Para que se produzca la erección es necesario que todos los nervios (el sistema nervioso periférico y el central), y en primer lugar el sistema nervioso autónomo, es decir, el sistema nervioso vegetativo, así como los músculos y tanto las arterias como las venas, trabajen coordinados de la manera más adecuada. La erección, la rigidez del pene, solo se consigue cuando los espacios regulados por los nervios y los músculos del pene (los cuerpos cavernosos) se llenan suficientemente de sangre.

Si este proceso natural se altera durante más de seis meses, se habla de disfunción eréctil y hay que tomarse en serio esta situación. Las enfermedades del sistema circulatorio se hacen notar en primer lugar con un trastorno de la erección en la sexualidad. Los primeros signos de las enfermedades cardiovasculares, es decir, de las enfermedades del corazón y de los vasos, aparecen como un trastorno de la excitación sexual. En lugar de posponer esta situación tomando medicamentos, lo adecuado será consultar a un médico.

Además de la disfunción eréctil, la imposibilidad de llegar al orgasmo, es decir, que la eyaculación tarde mucho durante la excitación sexual, también puede ser el indicio de un problema.

Se habla de disfunción eréctil cuando el pene no se pone rígido y cuando su rigidez no basta para la entrada en la vagina (penetración), y también cuando la erección durante la relación sexual hace imposible llegar al orgasmo. 

¿Cuáles son las causas del trastorno de la erección?

En Austria y Alemania, uno de cada cinco hombres de entre 35 y 80 años se ve afectado por un trastorno de la erección. Según las causas subyacentes, los médicos distinguen básicamente entre tres formas:

  • Trastorno de la erección físico (orgánico),
  • Trastorno de la erección psicológico,
  • Trastorno de la erección en el que concurren factores físicos y psicológicos.

La disfunción eréctil es frecuente; se estima que alrededor del 65-70 % de las causas que la provocan son de origen orgánico. Los trastornos circulatorios, que afectan también al tejido eréctil del pene, aparecen por lo general en la vejez, pero son un problema que también vemos  con frecuencia en personas jóvenes con enfermedades metabólicas. Por ejemplo, una consecuencia a largo plazo de la diabetes (diabetes tipo I o diabetes tipo II) es la disfunción eréctil. Se considera asimismo que los medicamentos tomados sin control tienen un efecto negativo sobre la erección. El consumo excesivo de alcohol y nicotina, el sedentarismo, la obesidad y la tensión alta son igualmente enemigos de la sexualidad en los hombres.

Disfunción eréctil: diagnóstico y solución del problema de impotenciaEn la pandemia empezaron a verse problemas de erección también a edades jóvenes

Un nuevo estudio realizado en Alemania durante la pandemia de Covid-19 ha mostrado que uno de cada cuatro hombres menores de 40 años tiene disfunción eréctil y problemas de erección. Se ha determinado que al menos el 50 % de estos hombres sufre una disfunción eréctil muy grave, es decir, un problema de erección importante.

Se ha demostrado que en la disfunción eréctil de los hombres jóvenes suelen estar en primer plano las causas psicológicas (miedo, estrés).

Durante la pandemia de Covid-19 todos nosotros luchamos con un estrés intenso. El médico de medicina de regulación y terapia neural al que consulte sobre este asunto le librará de este problema.

Porque prevenir está entre los objetivos principales de la medicina preventiva, de la medicina de regulación y de la terapia neural. 

¿Cómo se produce la erección?

Lograr una erección es un proceso complejo. Para que el pene se ponga rígido, los nervios, los músculos y el flujo de sangre deben coordinarse de la manera más adecuada.

El cuerpo cavernoso (el cuerpo del pene) es el responsable de la rigidez del pene. El sistema nervioso autónomo del cerebro y los centros nerviosos de la médula espinal se activan con estímulos eróticos. Los centros envían impulsos, a través de los nervios del pene, al tejido eréctil, que libera sustancias mensajeras. Estas sustancias relajan el tejido muscular y dilatan los vasos sanguíneos del pene. Se crea así un flujo de sangre enorme, de alrededor del 700 % del flujo en reposo. El tejido eréctil del pene se llena cada vez de más sangre y esto hace que el pene se ensanche y se alargue. Por el aumento de la cantidad de sangre en el tejido eréctil del pene, la presión sube. Esto actúa sobre los vasos de drenaje venoso, de modo que puede salir menos sangre  y el pene crece. 

El proceso de crecimiento del pene está controlado únicamente por los nervios del pene.

La contracción de los músculos del suelo pélvico interrumpe por completo el flujo de sangre. La presión en el tejido eréctil supera ya la presión arterial. El pene está completamente rígido y sale del cuerpo formando un ángulo de unos 90 grados. 

La rigidez y la posición del pene hacen posibles la relación sexual y la eyaculación. Después de la eyaculación, con la participación del sistema nervioso autónomo, es decir, del sistema nervioso vegetativo, la sangre vuelve a salir. El pene se reduce a su tamaño normal.

Ante una disfunción eréctil, acuda al médico sin perder tiempo

No olvide nunca que la disfunción eréctil puede ser el primer signo de enfermedades graves como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Sobre todo si en su familia hay personas con diabetes, tensión alta o enfermedades del corazón y de los vasos, usted también corre riesgo. Por eso debe estar más atento y no pasar por alto este síntoma. Por esta razón, los problemas de erección no deben tomarse a la ligera. En la disfunción eréctil, las personas a las que hay que acudir en primer lugar son los especialistas en medicina de regulación y en terapia neural, además de los urólogos o andrólogos.

Ante todo es muy importante un diagnóstico correcto, es decir, detectar el origen del problema. El objetivo principal del diagnóstico es separar las posibles causas orgánicas de las causas psicológicas. Para ello, además de hablar sobre la experiencia sexual, debe realizarse una exploración física detallada que investigue los trastornos metabólicos y circulatorios.

En una disfunción eréctil avanzada es necesaria una ecografía Doppler de las arterias peneanas, responsables del riego sanguíneo del pene, o una exploración por ultrasonidos de los vasos del pene, imprescindibles para mantener la erección. Por lo general hay que examinar también los nervios que intervienen en la erección.

¿Qué se hace ante una disfunción eréctil?

Existe un mercado enorme de remedios y métodos prometedores para la disfunción eréctil. En las revistas que abre y en las páginas de redes sociales por las que navega verá que el tamaño de este mercado resulta vertiginoso. Debo señalar en particular que ningún hombre debe tomar medidas contra un trastorno de la erección con lo que oye a su alrededor o con lo que le recomiendan en las redes sociales, sin consejo médico.

Según la causa se utilizan distintos enfoques para tratar la disfunción eréctil. Hoy en día, la primera opción de la medicina moderna es el tratamiento farmacológico. Los productos más utilizados son la "pastilla azul, la Viagra’’ y similares, con sildenafilo, que se han convertido en sinónimo de potenciadores sexuales.

Los medicamentos que contienen sildenafilo, vardenafilo y tadalafilo como principio activo son los más utilizados y recetados.

En los hombres con diabetes o enfermedad cardiovascular de larga evolución y en aquellos cuyas conexiones nerviosas importantes se han dañado tras una operación de próstata, los productos que he señalado arriba, es decir, esos medicamentos, no aportan ningún beneficio.

Antes de que se utilizaran los medicamentos que aumentan la potencia se consideraba que las sustancias vasodilatadoras inyectadas directamente en el tejido eréctil del pene eran médicamente eficaces para la disfunción eréctil. Sin embargo, también se observaron algunas complicaciones graves. Aunque estas inyecciones provocan la erección con rapidez, en algunos casos han dado lugar a erecciones permanentes. Por otro lado, conseguir la erección con una bomba de vacío es menos peligroso. 

Medicina de regulación, terapia neural y enfoques de medicina complementaria para la disfunción eréctil

Los hombres con disfunción eréctil leve o moderada sin causa orgánica obtienen un gran beneficio de la terapia neural y del tratamiento con campos magnéticos. Porque la terapia neural, además de aumentar el riego sanguíneo de esta zona,  tiene también un efecto positivo sobre el sistema nervioso autónomo. Para obtener más información sobre la terapia neural, me gustaría que echara un vistazo a mi libro “Nöralterapi – Başka Bir Tedavi Mümkün” (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible).

La terapia neural, además de aumentar el riego sanguíneo regional, puede ayudar a que los músculos de esta zona funcionen mejor. También es posible tratar con terapia neural el manejo del estrés y las alteraciones hormonales que subyacen a la disfunción eréctil.

Además, hay cosas que el paciente puede hacer en casa. Utilizar técnicas de respiración correctas aporta un gran beneficio al fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico. Los remedios naturales que estimulan el flujo de sangre hacia los órganos de la zona pélvica merecen especialmente la pena.

Los alimentos con un efecto positivo sobre la disfunción eréctil contienen ajo, raíz de ginseng, jengibre y extractos obtenidos del árbol de ginkgo. Puede encontrar información mucho más amplia sobre este asunto en mis libros “ Hayatı Keşfet” y “100 Yaşamak Mümkün” (Descubre la Vida y Es Posible Vivir 100 Años). 

Hay que mantenerse alejado de los medicamentos milagrosos que se anuncian ampliamente en internet.

Su composición no es fiable, no devuelven la virilidad, no resuelven la ED ni la impotencia y solo vacían su cartera...