Terapia neural: del intestino al cerebro, reconectar el cuerpo

En mi práctica clínica he comprobado que, cuando muchos de mis pacientes con molestias ya cronificadas no encuentran solución con los métodos convencionales, la respuesta está muchas veces en la "red de comunicación" del cuerpo. Y es precisamente en ese punto donde el método de tratamiento que llamamos terapia neural (neuralterapia) destaca como uno de los pilares de la medicina de regulación. La terapia neural es un enfoque revolucionario que pone en marcha la capacidad de autocuración de nuestro cuerpo y que se centra en eliminar los efectos interferentes sobre el sistema nervioso.
El principio básico de la terapia neural: la importancia del sistema nervioso
La red compleja que dirige y equilibra todas las funciones de nuestro cuerpo es el sistema nervioso. Ese sistema hace posible la comunicación entre nuestros órganos, nuestros músculos e incluso nuestro estado de ánimo. La filosofía básica de la terapia neural es que los "campos interferentes" (interference fields) que aparecen en esa red nerviosa dan lugar a trastornos crónicos. Esos campos interferentes pueden ser antiguas cicatrices (de una cirugía o una quemadura), inflamaciones crónicas (una infección en la raíz de un diente, una sinusitis), puntos gatillo o ganglios del sistema nervioso autónomo. Estas zonas pueden manifestarse como dolor, alteración funcional o enfermedad en otro lugar del cuerpo, incluso en un punto muy alejado.
Terapia neural y estreñimiento crónico: mejoría a través del eje intestino-cerebro
El estreñimiento crónico no debe verse solo como un problema digestivo. Nuestros intestinos están dotados del sistema nervioso entérico, considerado nuestro "segundo cerebro", y reciben la influencia directa del sistema nervioso autónomo. El estrés, la ansiedad o las alteraciones del sistema nervioso autónomo pueden ralentizar los movimientos intestinales. Y es aquí donde entra en juego la terapia neural.
Al inyectar anestésicos locales (por lo general procaína) en dosis muy bajas, sobre todo en los ganglios nerviosos de la zona abdominal y en antiguas cicatrices quirúrgicas, se eliminan esos campos interferentes. Esto devuelve a los intestinos su ritmo y su motilidad naturales y ayuda a resolver de raíz el problema del estreñimiento. Con su efecto regulador sobre el eje intestino-cerebro, la terapia neural favorece no solo el alivio físico, sino también el bienestar psicológico que puede estar relacionado con la salud intestinal.
Terapia neural y migraña: reparar la comunicación nerviosa
La migraña es un dolor de cabeza crónico que afecta profundamente a la calidad de vida y que atañe al sistema nervioso. En la lucha contra la migraña, la terapia neural ocupa un lugar imprescindible. Aplicada en los ganglios nerviosos de la cabeza, el cuello y los hombros o en antiguas cicatrices, la terapia neural repara los "cortocircuitos" del sistema nervioso y devuelve la conducción nerviosa a la normalidad. Así, al eliminar los desencadenantes subyacentes que provocan la migraña, reduce la frecuencia y la intensidad de las crisis e incluso puede llegar a suprimirlas por completo.
Terapia neural: una herramienta de la medicina de regulación
La terapia neural, al apoyar la capacidad de autorregulación del cuerpo, ayuda a que la persona se sienta mejor tanto física como psicológicamente. Este tratamiento aumenta la capacidad del cuerpo de restablecer la armonía y el equilibrio perdidos. Con ello no solo se alivian los síntomas, sino que además se favorece el bienestar general de la persona, mejora su calidad de vida y se refuerza su resistencia frente a futuras enfermedades.
No olvidemos que el cuerpo humano es un sistema que vive en un equilibrio dinámico. La terapia neural es un camino potente y natural para restablecer ese equilibrio.
Les deseo días sanos y equilibrados.