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Terapia neural y antiaging: frenar el envejecimiento precoz

Dr. Hüseyin Nazlikul
Dr. Hüseyin Nazlikul 29.05.2022 4 min de lectura
Terapia neural y antiaging: frenar el envejecimiento precoz
En los protocolos antiaging elaborados con medicina complementaria no cabe esperar una solución duradera y realista de los tratamientos que se aplican sin terapia neural, uno de sus escalones más importantes.

El envejecimiento es un hecho fisiológico. No es un destino.

Cuando el envejecimiento prematuro se produce sin coordinación, esa situación puede percibirse como una enfermedad. Nuestros tejidos envejecidos pierden líquido. En el lugar del líquido perdido empiezan a instalarse productos tóxicos. Los productos tóxicos acumulados comienzan a manifestarse con calcificaciones en las paredes de los vasos y en las células. Al aumentar la cantidad de estos productos tóxicos aparecen procesos patológicos en nuestro sistema circulatorio y en nuestro metabolismo. Como continuación de estos procesos, nuestro sistema inmunitario se debilita y se observa una disminución de todas las funciones del organismo. Como consecuencia natural de todo ello, la aparición de enfermedades resulta inevitable.

En los experimentos con animales se ha observado que las sustancias administradas de forma consecutiva y en dosis tóxicas durante determinados periodos enlentecen la conducción nerviosa, generan calcificaciones en la pared vascular y provocan alteraciones de la circulación.

Como se ha visto también en los animales de experimentación, el trastorno de la conducción que aparece en el sistema nervioso autónomo (llamado también vegetativo) acelera el envejecimiento. Al examinar los cambios que surgen en el envejecimiento fisiológico se observa que las primeras alteraciones aparecen en la circulación y en el espacio extracelular (fuera de la célula), en la sustancia fundamental (la matriz). En esa situación, el organismo deja de poder ofrecer las reacciones necesarias para nuestras funciones vitales ante los distintos estímulos que recibe.

Si a todo esto se suman además los campos interferentes, que fuerzan al sistema nervioso vegetativo e impiden que el organismo se regule a sí mismo, la aceleración del envejecimiento resulta inevitable.

Se sabe que el cuerpo humano posee una determinada capacidad de regulación (ordenar, poner en orden). El gasto excesivo de energía para mantenerla hace que nuestro organismo quede agotado. 

Que la llegada sucesiva de numerosos estímulos y su cronificación alteran la regulación de nuestro organismo y lo vuelven lábil es un hecho bien conocido en la terapia neural (neuralterapia). 

Terapia neural y antiaging: la terapia neural como escalón esencial de los protocolos de medicina complementaria

La eliminación de los numerosos estímulos cronificados que actúan sobre el sistema nervioso vegetativo, es decir, de los “campos interferentes”, se presenta como el método terapéutico más eficaz para detener el envejecimiento fisiológico.

Muchos pacientes que acuden a nosotros por enfermedades distintas nos comunican que en poco tiempo se sienten más vitales y mejor. Son bastantes los pacientes cuya marcha mejora, cuya capacidad de ver y oír aumenta, cuyo sueño se normaliza y cuya concentración se incrementa. 

Por desgracia, estos hechos observados en la terapia neural desde 1928 no han llamado hasta hoy la atención de la geriatría.

El fármaco empleado en este método terapéutico, que debemos a los hermanos Huneke, es la procaína al 1 %.

Los trabajos realizados por la Prof. Dra. Anna Aslan, que alcanzaron grandes éxitos entre 1954 y 1956, atrajeron la atención de todo el mundo hacia la procaína. En esos trabajos, la Prof. Dra. Anna Aslan señaló que con la degradación de la procaína aparecía el PABA (ácido paraaminobenzoico). Denominó a esta sustancia Gerovital H3 y afirmó que era una sustancia similar a una vitamina. Teniendo en cuenta la propiedad rejuvenecedora de la sustancia H3, producto de degradación de la procaína, se fundaron grandes clínicas. Los comprimidos de procaína se utilizaron como rejuvenecedores.

Como resultado de todo ello, la procaína empezó a utilizarse como medicamento en la medicina moderna (por mencionarse en ella la palabra vitamina), pero, en cambio, el esclarecimiento de su mecanismo de acción quedó a medias.

Los médicos que aplican la terapia neural saben que el efecto principal de la procaína no procede de la sustancia H3, y que su verdadero mecanismo de acción pasa por el sistema nervioso vegetativo y por la regulación de la sustancia fundamental. Los terapeutas neurales opinan que lo eficaz no es emplear litros de procaína, sino utilizarla en el lugar correcto y en las dosis correctas. 

El mecanismo de acción de la terapia neural se explica tanto por la repolarización de la célula como por la regulación a nivel celular.

En conclusión, en los protocolos antiaging elaborados con medicina complementaria no cabe esperar una solución duradera y realista de los tratamientos que se aplican sin terapia neural, uno de sus escalones más importantes.

Dr. Hüseyin NAZLIKUL
IFMANT = Presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas de Terapia Neural
Presidente de la Bilimsel Nöralterapi Regülasyon Derneği (Asociación Científica de Terapia Neural y Regulación) 

Fuentes consultadas:

•    Nazlikul, H: Neden Yanlış Yaşıyoruz (Por qué vivimos de forma equivocada)
•    Nazlikul, H: Nöralterapi Ders Kitabı (Manual de Terapia Neural) 
•    Nazlikul, H: Nöralterapi Başka Bir Tedavi Mümkün (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible)
•    Nöralterapi Atlası (Atlas de Terapia Neural) de H. Barop (traductor H. Nazlikul) 
•    Nöralterapi Kitabı (Libro de Terapia Neural) de L. Fischer  (traductores H. Nazlikul y Y. Tamam)
•    James W. NcNabb (traductores H. Nazlikul y Y. Tamam) Eklem ve Yumuşak Doku Enjeksiyonları (Inyecciones articulares y de tejidos blandos)
•    Weinschenk, S: Neuraltherapie 
•    Fıscher, L et: Lehrbusch Integrative Schmeztherapie