Antioxidantes: qué son, fuentes alimentarias y envejecimiento

Sin embargo, una parte de los productos que se forman al final de las reacciones en las que interviene el oxígeno, esa fuente de vida, son residuos nocivos que hay que depurar. A estos se les llama sustancias oxidantes o radicales libres de oxígeno (RLO).
Las sustancias oxidantes se producen tanto por vías metabólicas naturales del organismo como por diversos factores externos. Pueden citarse como ejemplo la radiación, los rayos ultravioleta, los gases de escape y la contaminación del aire, el humo del tabaco, las infecciones, el estrés, las sustancias químicas y los plaguicidas.
Las sustancias oxidantes formadas por factores naturales o externos se descomponen y se depuran mediante los sistemas antioxidantes naturales del cuerpo. Los antioxidantes son sustancias que impiden la formación de las sustancias oxidantes o reducen sus efectos nocivos y que, de este modo, protegen el organismo. Mientras el sistema oxidante y el antioxidante se mantengan en equilibrio en las personas sanas, no aparece ningún daño. Cuando este funcionamiento se altera a favor de los oxidantes (a esto se le denomina estrés oxidativo ), comienzan los procesos de enfermedad.
En los últimos años, la contaminación ambiental, el estrés y el consumo generalizado de alimentos preparados aumentan la formación de sustancias oxidantes en el cuerpo humano. Las sustancias oxidantes que se multiplican son perjudiciales para todas las células y todos los órganos del cuerpo. Se sabe que tienen numerosos efectos que provocan enfermedades cardiovasculares, enfermedades degenerativas del sistema nervioso, enfermedades del sistema inmunitario, daño en los genes, cáncer y envejecimiento prematuro.
Además de los antioxidantes naturales presentes en el cuerpo, también hay antioxidantes en la composición de los alimentos: el betacaroteno, precursor de la vitamina A, la vitamina E, la vitamina C, el selenio, el cinc, los flavonoides, que son el origen de los pigmentos que dan color a las verduras y a las frutas, y el omega-3 son los antioxidantes más potentes de origen alimentario.
Los estudios muestran que, en especial, el betacaroteno, la vitamina C, la vitamina E y los flavonoides reducen el nivel de colesterol LDL y protegen el sistema cardiovascular. También se conocen las propiedades de los flavonoides que impiden la formación de cáncer. Existen numerosos estudios que muestran que el riesgo de cáncer es menor en las personas que se alimentan sobre todo de verduras y frutas. El selenio y el cinc son también antioxidantes con efecto preventivo del cáncer.
Fuentes alimentarias de los antioxidantes
Vitamina A: Las verduras de hoja oscura y de color verde-amarillo (brócoli, col, espinaca, zanahoria, calabacín, calabaza, maíz, tomate), el pescado, la yema de huevo, la naranja, el melocotón y el albaricoque son las fuentes más ricas en vitamina A.
Vitamina C: Las frutas amarillas y anaranjadas (limón, pomelo, naranja), el escaramujo, la fresa, el arándano rojo, el kiwi y muchas otras frutas, así como el perejil, el pimiento verde, la espinaca y el brócoli y otras verduras de color verde oscuro, son fuentes ricas en vitamina C.
Vitamina E: Las semillas oleaginosas (almendra, nuez, avellana), los granos de cereal, las legumbres secas, algunos aceites vegetales y las verduras de hoja verde son las mejores fuentes de vitamina E.
Flavonoides: La cebolla, el ajo, el puerro, la col, la coliflor, el pimiento rojo, la espinaca, la fresa, la manzana, la guinda, la cereza, la ciruela, la uva negra, los cítricos y el té verde son sus fuentes alimentarias más habituales.
Cinc: Todos los alimentos de origen animal, como la carne, la leche, el queso, el huevo, el marisco y el pescado, son ricos en cinc. Además, los productos integrales, las legumbres secas, la soja y las pipas de calabaza y de girasol son también fuentes ricas en cinc.
Selenio: El marisco, los cereales, la levadura de cerveza, el brócoli, la col, el apio, la cebolla, el ajo y el huevo son las principales fuentes de selenio.
Magnesio: Se encuentra en los productos del mar, los frutos secos, el higo, el dátil, la soja, la avena, el perejil y la espinaca.
Omega-3: Es un ácido graso que debe tomarse necesariamente de los alimentos (esencial), porque no se produce en su cuerpo. De las muchas formas que existen de estos ácidos grasos, las que desempeñan la función clave son el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico). Se considera que el DHA es especialmente importante, porque el DHA constituye entre el 25% y el 40% de la estructura de la sustancia gris del cerebro, de la retina y de los nervios. No tomarlo en cantidad suficiente traerá consigo numerosas enfermedades, sobre todo en el sistema cardiovascular. Se encuentra en los pescados grasos (salmón, trucha, boquerón), en las plantas de hoja verde y en aceites (aceite de colza, aceite de linaza y aceite de soja).
Los antioxidantes y el envejecimiento
Los antioxidantes son los protectores que nos ofrece la naturaleza. Tomar antioxidantes no solo nos protege de las enfermedades, sino que además previene el envejecimiento prematuro. Porque en el proceso natural no podemos escapar de las sustancias oxidantes, pero tomando más antioxidantes del exterior podemos apoyar el sistema de protección de nuestro cuerpo y prevenir el envejecimiento prematuro.
Alimentos contra el envejecimiento
Cereales de desayuno: Copos de avena y de trigo sarraceno
Productos lácteos: Leche de soja y yogur
Tipos de pan: Pan moreno, pan integral de cebada, de avena, de centeno y de trigo integral
Verduras y legumbres: Brócoli, col, zanahoria, espinaca, calabaza, tomate, berro, guisantes, garbanzos, lentejas, verdolaga, maíz, aguacate, puerro, soja
Cereales: Bulgur y arroz integral
Pescados y mariscos: Salmón, trucha, salmonete, ostra, gamba, caballa, rodaballo
Frutas y postres: Albaricoque, plátano, cereza, manzana, fresa, pomelo rosa, mango, melón, sandía, uva, mora, frutas desecadas, nuez, almendra, avellana
Bebidas sin alcohol: Sopas, infusiones de hierbas y té verde
Bebidas alcohólicas: Vino tinto
Aceites: Aceite de oliva
Alimentos que aceleran el envejecimiento
Cereales de desayuno: Copos de maíz, cereales enriquecidos con hierro
Productos lácteos: Quesos grasos, leche enriquecida con hierro, nata fresca, margarina
Tipos de pan: Pan blanco, galletas, tartaletas, pizza
Embutidos: Sesos, riñones, salchichas, salami, jamón ahumado
Pescado: Lucio, pez espada, atún, pescado en salazón
Dulces: Frutas en almíbar, mermelada, chocolate, miel, helado, coco, sirope
Bebidas sin alcohol: Café, sopas preparadas, cola, bebidas carbonatadas
Aceites: Aceites de fritura, grasas saturadas
Dr. Hüseyin NAZLIKUL, M.D., PhD.
IFMANT = Presidente de la Federación Internacional de Terapia Neural
Presidente de la Bilimsel Nöralterapi Regülasyon Derneği (Asociación Científica de Terapia Neural y Regulación)