¿En qué zonas se aplica la terapia neural?

La terapia neural tiene un amplio campo de aplicación, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento. Sin embargo, las zonas y los métodos de aplicación varían según el estado del paciente, los síntomas y los objetivos terapéuticos.
Zonas donde se aplica la terapia neural
La terapia neural puede aplicarse en distintas zonas y estructuras del cuerpo. Entre ellas se encuentran:
- Tratamiento segmentario (dermatomas y miotomas):
- La terapia neural se aplica en determinados segmentos del cuerpo (por ejemplo, las zonas de piel, músculo y órganos que dependen de un segmento vertebral) para regular la conducción nerviosa.
- Objetivo: lograr la regulación de los nervios simpáticos y parasimpáticos del segmento correspondiente.
- Campos de aplicación: dolores y trastornos funcionales de la espalda, la zona lumbar, el cuello, el abdomen y el tórax.
Tratamiento ganglionar:
- Con las inyecciones realizadas sobre los ganglios simpáticos se busca de forma específica la regulación del sistema nervioso autónomo.
- Ejemplo: inyección en el ganglion stellatum (en la zona del cuello) o en los ganglios simpáticos lumbares.
- Inyecciones en los nervios espinales:
- Inyecciones realizadas en las raíces nerviosas que salen de la médula espinal.
- Objetivo: control del dolor a nivel de la raíz nerviosa y reducción de la inflamación.
- Campos de aplicación: hernia lumbar, dolores ciáticos, hernias discales y cuadros similares.
- Inyecciones cutáneas y subcutáneas:
- La terapia neural también puede aplicarse en la piel superficial y en los tejidos subcutáneos.
- Objetivo: regular los campos interferentes de la piel y aumentar la circulación.
- Campos de aplicación: cicatrices, cicatrices quirúrgicas antiguas, dolores crónicos.
- Músculos y ligamentos:
- Se aplica en componentes importantes del aparato locomotor, como los tejidos musculares, los ligamentos y las articulaciones facetarias.
- Objetivo: reducción del dolor y de la tensión del aparato locomotor.
- Campos de aplicación: fibromialgia, tendinitis, lesiones deportivas.
- Aplicaciones intravenosas (por vía venosa):
- Cuando se considera necesario, con inyecciones intravenosas se logra la depuración de toxinas o la mejora de la circulación.
- Aplicación intraarterial en las extremidades inferiores: en los trastornos circulatorios de las extremidades inferiores pueden realizarse, en casos excepcionales, inyecciones arteriales.
La terapia neural y su función diagnóstica
La terapia neural no es solo un método de tratamiento: es además una potente herramienta diagnóstica. Según la definición de Horst Ferdinand Herget, el 70 % de las aplicaciones de terapia neural se dirige al diagnóstico y el 30 % al tratamiento.
- Uso con fines diagnósticos:
- Los cambios en los síntomas del paciente durante la inyección pueden orientar sobre la localización y el efecto de los campos interferentes.
- Por eso, la terapia neural es una herramienta importante para llegar a un diagnóstico correcto y determinar el origen del problema.
Zonas en las que no debe aplicarse
Aunque la terapia neural tiene un amplio campo de aplicación, hay que prestar atención a algunas zonas y situaciones:
- Cráneo y cabeza:
- Atención: no deben realizarse inyecciones intravasculares en el cráneo ni en la cabeza. Pueden provocar complicaciones graves.
- Excepción: puede aplicarse con fines diagnósticos y con cuidado en un entorno monitorizado.
- Situaciones contraindicadas:
- Debe valorarse con cautela en pacientes con infecciones agudas, tumores malignos, trastornos hemorrágicos o problemas de coagulación.
Objetivo del tratamiento:
El objetivo de la terapia neural es centrarse en una zona concreta del cuerpo, llegar al origen del problema y aliviar los síntomas mediante la regulación del sistema nervioso autónomo. Para ello:
- Localización de la zona afectada: debe determinarse el área problemática específica de cada paciente.
- Aplicaciones locales y sistémicas: cuando sea necesario puede aplicarse un tratamiento local y también sistémico.
Conclusión
La terapia neural tiene un amplio campo de aplicación, desde los segmentos hasta los ganglios, y desde los músculos hasta las aplicaciones intravenosas. Sin embargo, para un tratamiento exitoso las zonas de aplicación deben elegirse con cuidado y el paciente debe valorarse de forma completa. En lugar de aplicar el mismo tratamiento estándar a todos, conviene adoptar un enfoque personalizado y orientado a las necesidades individuales.
Este enfoque llevará al máximo la eficacia de la terapia neural, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. Aplicada con las técnicas correctas, la terapia neural es un método potente capaz de ofrecer buenos resultados en muchas enfermedades. Para más información puede consultar los libros escritos por Hüseyin Nazlikul: “Nöralterapi Başka bir tedavi mümkün (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible) – Destek Yayınlar” o “Nöralterapi (Terapia Neural) – Nobel Kitabevleri”.