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¿Es la terapia neural un remedio para todos los males?

Dr. Hüseyin Nazlikul
Dr. Hüseyin Nazlikul 4 min de lectura
¿Es la terapia neural un remedio para todos los males?
La terapia neural (neuralterapia) es un método de tratamiento que, mediante efectos reguladores sobre el sistema nervioso autónomo del cuerpo, busca dar solución a muchos problemas de salud, como el dolor, los trastornos funcionales y la inflamación crónica.

Sin embargo, este método no es adecuado ni eficaz para todas las enfermedades. Un diagnóstico correcto, una buena selección del paciente y una aplicación adecuada desempeñan un papel decisivo en el éxito de la terapia neural. Percibirla como un "remedio para todos los males" puede desvirtuar los resultados del tratamiento y provocar decepción.

1. La importancia de un diagnóstico correcto

La terapia neural es un método eficaz cuando se aplica sobre la base de una valoración completa y un diagnóstico correcto. Ahora bien:

  • Anamnesis y exploración física: debe recogerse con detalle la historia médica previa del paciente (anamnesis) y completarse con una exploración física.
  • Diagnóstico manual: para localizar las zonas problemáticas y los campos interferentes del paciente deben emplearse técnicas de diagnóstico manual.
  • Adecuación a las indicaciones: ante todo hay que determinar si el paciente entra dentro de las indicaciones de la terapia neural. Así se evitan aplicaciones innecesarias y enfoques terapéuticos equivocados.

2. Descartar las banderas amarillas y rojas

No todos los pacientes son aptos para la terapia neural. Por eso, antes de iniciar el tratamiento existen situaciones que deben tenerse en cuenta, denominadas "banderas amarillas" y "banderas rojas":

  • Banderas amarillas: son posibles factores de riesgo que hay que valorar antes del tratamiento. Por ejemplo:
    • Uso de fármacos anticoagulantes
    • Trastornos del sangrado o de la coagulación
  • Banderas rojas: designan situaciones que constituyen una contraindicación absoluta para el tratamiento. Por ejemplo:
    • Infecciones agudas
    • Enfermedades malignas
    • Enfermedades sistémicas graves

Valorar estos factores aumenta la seguridad del proceso terapéutico y permite elegir el enfoque más adecuado para el paciente.

3. Centrarse en el objetivo correcto

Más que ofrecer una solución general para cualquier caso, la terapia neural busca generar regulación en segmentos concretos y en el sistema nervioso simpático:

  • Puntos de inyección locales: al centrarse en el segmento o la zona afectada del paciente, se logra la regulación del sistema nervioso simpático y del sistema nervioso autónomo.
  • Evitar las aplicaciones a todo el cuerpo: en lugar de emplear litros de procaína o lidocaína sin necesidad, conviene adoptar un enfoque específico dirigido al origen del problema.
  • Objetivo: no debe ser solo aliviar los síntomas de forma pasajera, sino lograr una mejoría duradera dirigida a la causa de fondo de la dolencia.

4. Indicaciones definidas de la terapia neural

La terapia neural cuenta con una lista definida de indicaciones para determinadas enfermedades y situaciones, y su eficacia en ellas está respaldada por estudios científicos:

  • Tratamiento del dolor: migraña, cefalea tensional, dolores lumbares y cervicales.
  • Inflamaciones crónicas: procesos inflamatorios crónicos como la sinusitis o la tendinitis.
  • Problemas circulatorios: fenómeno de Raynaud, trastornos de la circulación periférica.
  • Trastornos del sistema nervioso autónomo: disfunciones autonómicas como las molestias digestivas o el síndrome del intestino irritable.

En estos casos, la terapia neural es un método eficaz para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida general del paciente.

5. Terapia neural y gestión de las expectativas

  • Un enfoque para cada dolencia: cada patología tiene un protocolo de tratamiento y un tiempo de respuesta distintos. Por eso, en lugar de esperar resultados milagrosos de la terapia neural, conviene seguir un proceso acorde con la lógica del tratamiento.
  • Especialización y formación: para que el tratamiento resulte eficaz, este método debe aplicarlo un médico especializado con las técnicas correctas.

6. Conclusión

La terapia neural no debe verse como un remedio para todos los males; debe valorarse como un enfoque terapéutico que ofrece buenos resultados cuando se aplica con un diagnóstico correcto, unas indicaciones adecuadas y una selección cuidadosa del paciente. El tratamiento debe individualizarse según las necesidades de cada persona y aplicarse logrando la regulación del sistema nervioso autónomo en las zonas afectadas. De este modo aumenta su eficacia y puede aportarse una contribución duradera al proceso de recuperación de los pacientes.

En manos expertas y aplicada al paciente adecuado, la terapia neural seguirá siendo un potente método de tratamiento complementario dentro de la medicina. Para una información más detallada puede consultar  los libros escritos por Hüseyin Nazlikul: “Nöralterapi Başka bir tedavi mümkün – Destek Yayınlar” (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible) o “Nöralterapi – Nobel Kitabevleri” (Terapia Neural, Editorial Nobel).

Dr. Hüseyin Nazlikul, Presidente de la IFMANT y de la BNR