Terapia neural en la parálisis facial periférica

La parálisis facial periférica, que aparece cuando el VII par craneal (N. facialis) se ve afectado en su trayecto periférico, suele tener un curso benigno, pero, como altera el aspecto externo, es un cuadro llamativo que lleva a los pacientes a acudir al médico de forma precipitada y con gran angustia. Cuando deja secuelas provoca además trastornos psicológicos graves, sobre todo en los pacientes jóvenes. Por eso el tratamiento es importante.
Hüseyin NAZLIKUL
HALLAZGOS CLÍNICOS
Cuando el nervio facial se ve afectado en la periferia aparece una parálisis facial unilateral. Se observan paresia de los músculos de la cara, hiperacusia (oír los sonidos demasiado fuertes), disminución de la secreción de lágrimas y de saliva y disminución del sentido del gusto en los dos tercios anteriores de la lengua. Las tres últimas funciones dependen del segmento del nervio facial que llega hasta el ganglion geniculi, del que forma parte también la rama N. intermedius. En una parálisis facial completamente desarrollada las tres ramas se ven afectadas por igual y los párpados no se cierran del todo. En la parálisis facial de tipo central, en cambio, el ojo sí se cierra porque la musculatura de la frente no está afectada, ya que a la zona del ojo y de la frente llegan fibras también del lado contrario. En la exploración de las funciones motoras se pide al paciente levantar las cejas, cerrar los ojos, arrugar la nariz, enseñar los dientes, sonreír e hinchar las mejillas.
PARÁLISIS FACIAL PERIFÉRICA CRIPTOGÉNICA
Los casos de parálisis facial periférica en los que no se encuentra una causa se califican de criptogénicos. La forma más frecuente de parálisis facial periférica es la parálisis facial periférica criptogénica.
EPIDEMIOLOGÍA Y FRECUENCIA
Constituye las ¾ partes de todas las lesiones periféricas del N. Facialis; su incidencia es de unos 25 casos por cada 100.000 habitantes al año. Se observa por igual en ambos sexos. Aparece sobre todo en la edad adulta.
PATOGENIA
La mayoría sostiene que se trata de una neuritis craneal. Algunos investigadores, en cambio, afirman que se trata de una infección vírica. Como causa se señala el virus del herpes simple. Además aparece con más frecuencia en las isquemias del canal facial (Canalis Fallppoii) y en los diabéticos. Su frecuencia aumenta con la edad. Se ha demostrado que se desarrolla con mayor frecuencia en las personas con hipertensión arterial. La estimulación del nervio durante la cirugía muestra que el edema que se produce en el oído interno provoca un bloqueo de la conducción desde la entrada del canal hasta la porción proximal del ganglion geniculi. Es decir, en la parálisis facial se produce un bloqueo de la conducción por el edema dentro del canal.
CURSO CLÍNICO
Unos días antes de que comience el cuadro los pacientes refieren dolor detrás de la oreja y en ese lado del cuello, y a continuación aparece una parálisis facial unilateral. No se encuentra ninguna causa desencadenante evidente. El grado de la parálisis es variable. A causa de la paresia motora, a los pacientes se les escapa la comida por la boca al comer. Los demás hallazgos se han descrito más arriba. En el 90% de los casos la recuperación es completa en 4-6 semanas. En los casos que no se recuperan se observa una mejoría evidente en un plazo de 3-6 meses. En un 5-8% de los casos quedan secuelas graves. Estos casos de difícil recuperación son sobre todo los de las personas de edad avanzada, los que presentan una parálisis completa desde el principio y aquellos en los que se observa un daño axonal grave en el estudio electrofisiológico.
La edad avanzada, la hiperacusia, la disminución del gusto, una parálisis grave y unos signos de denervación intensos en el estudio electrofisiológico son datos que indican una mala evolución. En los casos graves aparecen, como signos de secuela y en una fase tardía, contracturas de los músculos de la cara en reposo y una inervación sinérgica debida a una inervación errónea. Es decir, el paciente cierra con fuerza el párpado mientras enseña los dientes, o bien los ojos se le cierran con fuerza al hinchar la mejilla del lado parético. En raras ocasiones aparece el llamado fenómeno de las lágrimas de cocodrilo, un lagrimeo que se produce al comer.
OTRAS CAUSAS DE PARÁLISIS FACIAL
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Traumatismos craneales
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Fracturas de la base del cráneo
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Vasculitis
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Enfermedades granulomatosas
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Síndrome de Merkelsson Rosenthal
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Encefalitis
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Mono y polineuropatías
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Otitis media
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Infección por herpes
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Parálisis facial postinfecciosa
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Síndrome de Gullian Barré
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Infección por Borrelia
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Meningitis basales
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Infiltraciones tumorales
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Causas iatrogénicas que aparecen tras intervenciones quirúrgicas
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Otras
TRATAMIENTO CLÁSICO
En el tratamiento de la parálisis facial criptogénica se aplican cortisona y tratamiento antiviral. Sin embargo, los efectos de estas pautas también son discutidos. No se ha observado una diferencia estadísticamente significativa entre quienes utilizan cortisona y quienes no la utilizan. En el paciente cuyo ojo no se cierra hay que ocluir el ojo sin falta, porque puede aparecer una queratitis, y deben administrarse lágrimas artificiales y un antibiótico como medida preventiva.
En la parálisis facial que aparece por otras causas debe realizarse un tratamiento dirigido a la causa.
LA TERAPIA NEURAL COMO SOLUCIÓN TERAPÉUTICA
En el abordaje con terapia neural (neuralterapia) es muy importante una anamnesis detallada, sobre todo en relación con el momento en que apareció la parálisis facial. Hay que preguntar bien cuándo surgió el problema y si se presentó junto con alguna enfermedad o con cambios climáticos o psicológicos.
Tras una exploración física completa hay que volver a revisar la anamnesis en profundidad. En este punto es muy importante examinar los puntos de Adler.
Hay que valorar las enfermedades sufridas anteriormente, las intervenciones quirúrgicas, el estado de los intestinos y la estructura psicológica de la persona.
Ante todo, el abordaje tiene que ser local. Se estimulan de forma local las zonas inervadas por los músculos paralizados del lado afectado.
A la aplicación local le sigue el abordaje de terapia segmentaria.
Tratamiento segmental
Cuadrante cervical C1-C7.
Hay que explorar la zona de la articulación temporomandibular valorando su estrecha relación de vecindad con la parótida.
Inyección en el ganglio
TRATAMIENTO DEL CAMPO INTERFERENTE
Cuando no se alcanza una solución hay que empezar a profundizar en los campos interferentes. Teniendo de nuevo en cuenta la relación entre la historia y el tiempo, hay que investigar sobre todo las enfermedades sufridas en la infancia, las operaciones, el entorno en el que vive, el entorno en el que trabaja, los medicamentos que utiliza y el estado de su sistema inmunitario.
Cuando no se obtiene respuesta a los tratamientos anteriores se pasa al tratamiento del campo interferente.
Fuentes consultadas :
• Nazlikul, H: Nöralterapi Ders Kitabı (Manual de Terapia Neural)
• Nazlikul, H: Nöralterapi Başka Bir Tedavi Mümkün (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible)
• Nöralterapi Atlası (Atlas de Terapia Neural) de H. Barop (traductor H. Nazlikul)
• Nöralterapi Kitabı (Libro de Terapia Neural) de L. Fischer ( traductores H. Nazlikul y Y. Tamam)
• James W. NcNabb ( traductores H. Nazlikul y Y. Tamam) Eklem ve Yumuşak Doku Enjeksiyonları (Inyecciones articulares y de tejidos blandos)
• Weinschenk, S: Neuraltherapie
• Fıscher, L et: Lehrbusch Integrative Schmeztherapie