Zülfü Livaneli: nuestra luz, nuestro guía, nuestra conciencia

Es uno de esos nombres poco frecuentes que, con las obras musicales que ha creado, consigue abrazar a cinco generaciones a la vez y tocar a cada una de ellas con la misma hondura. Él es un alma común que se encuentra en el lenguaje de las notas y que traspasa fronteras. Sin embargo, definir a Livaneli solo por la música sería una injusticia hacia su mundo de múltiples dimensiones.
Su vida es una historia de lucha, de esfuerzo y de precio pagado. Livaneli es una persona que ha sabido convertir las dificultades que la vida le ha puesto delante, las pesadas responsabilidades que esas dificultades le han impuesto y los precios pagados en dignidad humana y en valores universales. Esa transformación ha dejado huella no solo en el arte, sino también en la literatura, en el pensamiento y en la vida.
Entró en mi vida, ante todo, con su música. La melodía de sus canciones y la profundidad de sus letras me cautivaron como oyente. Más tarde, con las novelas que escribió, echó raíces en un rincón de mi mundo intelectual. Cada una de sus novelas no abrió solo una historia, sino una puerta a la filosofía y al pensamiento. Las líneas llenas de emoción de “Serenad” (Serenata), la crítica social de “Leyla'nın Evi” (La casa de Leyla), los profundos interrogantes de conciencia de “Huzursuzluk” (Inquietud) y tantas otras obras dan testimonio del viaje de Livaneli para dar sentido a la vida.
Las obras cinematográficas de Livaneli son una dimensión completamente distinta. Con esa danza única de la imagen y la emoción, invitan al espectador a pensar, a sentir y a cuestionar. Pero su identidad de artista tampoco se limita a eso; con su faceta de periodista e intelectual ha tomado durante años el pulso a la sociedad y ha sido un guía que no solo sigue la actualidad, sino que la configura. Con los textos que ha escrito desde la responsabilidad del intelectual, con sus ideas orientadoras y con su valentía, ha sido una luz en la oscuridad.
Para mí, Livaneli es mucho más que un artista. Me siento afortunado por haber tenido el privilegio de conocerlo. La riqueza que ha aportado a mi vida es un viaje que empieza con la música, se hace más profundo con la literatura y el pensamiento y encuentra sentido en los valores humanos. Él no es solo mi hermano mayor: es al mismo tiempo una luz, un guía y mi conciencia. Y que sea el querido abuelo de mi hija Helena Lara añade a esta historia una belleza especial.
Querido hermano Zülfü, qué suerte que existas. Qué suerte que compartamos contigo esta tierra, este mundo. Espero que durante muchos años más sigas irradiando luz y amor no solo sobre nosotros, sino sobre el mundo entero. Haber vivido en la misma época que tú es un privilegio y una fuente de felicidad. Para quienes te conocen en estas tierras la vida es un poco más significativa, un poco más hermosa.
Gracias, Zülfü Livaneli, por ofrecernos la forma más pura de la música, la literatura, el pensamiento y la humanidad. Haber caminado contigo por el mismo camino embellece nuestra mirada sobre el mundo. Que muchas generaciones más crezcan, piensen y se embellezcan bajo tu luz…
Dr. Hüseyin Nazlikul