Ventajas del deporte regular y de la actividad física

Cuando incorporamos a nuestra vida el deporte y la actividad física regulares, en el organismo se producen cambios biológicos importantes. Por ejemplo, el corazón y los sistemas respiratorio, circulatorio y digestivo funcionan de forma más eficiente y ordenada.
Las personas que hacen ejercicio tienen el pulso en reposo y la tensión arterial más bajos. Su nivel de colesterol en sangre y sus cifras de LDL y de triglicéridos, que contamos dentro del grupo del colesterol malo, son más bajos. Esto ejerce un efecto que frena el desarrollo de la aterosclerosis, es decir, del endurecimiento de las arterias. Las personas que hacen ejercicio viven en armonía con su entorno, felices y tranquilas. Y esa es una ventaja muy importante para tener éxito en la vida diaria.
Mientras la calidad de vida sube de forma significativa, vivimos en paz con lo que hacemos. Además, los estudios han demostrado que la vida de las personas que hacen ejercicio se prolonga.
Al aumentar la actividad, desaparecen los efectos negativos del trastorno que llamamos osteoporosis y que encontramos con muchísima frecuencia, sobre todo en el ámbito de la fisioterapia. Además, gracias al ejercicio, el aumento de la fuerza muscular nos protege de manera notable frente a procesos que aparecen con el tiempo, como la artrosis.
El ejercicio físico aumenta la secreción de algunas hormonas. La endorfina, por ejemplo, es una de ellas. Y la secreción de endorfinas ayuda a que los dolores se sientan algo menos.
Algunos estudios realizados en los últimos años han constatado que en quienes hacen suficiente ejercicio disminuye el riesgo de cáncer de colon.
Los beneficios de un deporte equilibrado y moderado se notan en todas las etapas de la vida. Sobrecargar el cuerpo y practicar deportes muy exigentes es arriesgado para la salud. Igual que en otros ámbitos de la vida diaria, al hacer deporte y actividad física es importante no pasarse con la dosis. Tanto en la alimentación como en el uso de fármacos, también aquí lo importante es la dosis.
Beneficios demostrados de la actividad física:
- El ejercicio consiste en movimientos físicos organizados por separado para dos objetivos principales: prevenir el deterioro asociado al envejecimiento y corregir los sistemas deteriorados.
- Prevenir el deterioro significa aumentar la fuerza física trabajando los músculos con regularidad y mantener en equilibrio las calorías ingeridas y las gastadas. Corregir lo deteriorado, en cambio, es más difícil y exige un proceso largo.
- Tiene un efecto positivo sobre el sistema inmunitario.
- Acelera el metabolismo, favorece la pérdida de los kilos de más y reduce la cantidad de grasa.
- Reduce la resistencia a la insulina y a la leptina, un factor importante en la dificultad para perder peso.
- Reduce el riesgo de infarto de miocardio.
- Acelera la quema del exceso de grasa.
- Disminuye la frecuencia con la que se coge un resfriado.
- Influye positivamente en el consumo máximo de oxígeno del cuerpo.
- Fortalece los músculos.
- Reduce el riesgo de hipertensión.
- Aumenta la proporción de HDL y baja el nivel de colesterol LDL.
- Influye positivamente en el fortalecimiento de la memoria.
- Ayuda a la persona a vencer sus miedos.
- Aumenta el rendimiento escolar, la atención y la concentración en los niños.
- Retrasa la artrosis de las articulaciones y protege frente a ella.
- La actividad física ayuda a la persona a ser feliz.
- Sienta bien frente a la ansiedad y la depresión.
- Disminuye la fatiga crónica.
- Tiene un efecto positivo en la lucha contra el estrés.
- Aumenta la actividad intestinal y va bien para el estreñimiento.
- Reduce el riesgo de cáncer de intestino.
- Reduce el riesgo de ictus y previene la muerte precoz por ictus.
- Reduce el riesgo de trombosis (coágulo).
- Ayuda a reducir y a tratar el dolor de espalda y el dolor lumbar.
- Aumenta la confianza en uno mismo.
- Impide en parte la formación de radicales libres.
- Reduce los efectos negativos de la menopausia en las mujeres.
- Favorece una actividad sexual sana.
¿Y por dónde empezar?
Como se ve, una vida sana es posible con ejercicio regular.
La tolerancia al ejercicio es distinta en cada persona. Cada edad tiene necesidades diferentes y cada individuo debe seguir un programa de ejercicio distinto. La duración, la intensidad y el tipo del ejercicio los determina el médico según los antecedentes de la persona y las enfermedades que la acompañan. Por eso el programa de ejercicio debe ser personalizado y adecuado a las necesidades de cada uno.
En este periodo de pandemia de coronavirus, quienes no pueden salir de casa deben hacer ejercicio sin falta durante este tiempo para evitar las complicaciones derivadas de la inmovilidad.
No olvide que hacer ejercicio es mejor que no hacer nada y que cuanto más en forma esté, mejor se sentirá.