Artículo: pandemia de coronavirus 2019 (SARS) y terapia neural

Como parte de una consideración ficticia sobre los posibles efectos de la pandemia de coronavirus de 2019 (SARS), se ha planteado la hipótesis de que la terapia neural (neuralterapia) realizada con anestésicos locales podría mitigar los efectos adversos relacionados con la pandemia y con la fase posterior al SARS
Resumen
La epidemia de COVID-19, causada por el virus SARS-CoV-2, sigue constituyendo un importante problema de salud pública mundial, si bien hasta hoy no se ha determinado un tratamiento definitivo y universalmente eficaz. Por su efecto sobre las respuestas vasculares e inmunitarias, la COVID-19 puede provocar diversas complicaciones graves que afectan a múltiples sistemas de órganos, entre ellos los pulmones, los sistemas nerviosos periférico y central, el sistema cardiovascular, los riñones y los ojos.
Las manifestaciones clínicas más evidentes afectan al sistema respiratorio y se caracterizan por un daño alveolar derivado de microembolismos y por una respuesta inflamatoria de citocinas generalizada. En los pacientes críticos, esa respuesta inflamatoria puede convertirse en una tormenta de citocinas y dar lugar a complicaciones potencialmente mortales. Este trabajo explora una perspectiva terapéutica alternativa al plantear los posibles beneficios de los anestésicos locales en el abordaje de la fisiopatología y los síntomas clínicos de la COVID-19, en particular a través de sus efectos sobre el sistema nervioso autónomo (SNA).
Más allá de la fase aguda, un número importante de pacientes presenta síntomas y complicaciones persistentes que hoy se denominan “síndrome post-COVID” o “COVID persistente”. Entre ellos se encuentran la fatiga crónica, las dificultades respiratorias, las alteraciones neurológicas y cognitivas y los síntomas cardiovasculares, que pueden mantenerse durante meses tras la infección inicial. El síndrome post-COVID ha puesto de relieve la necesidad de nuevas estrategias de tratamiento que no solo aborden los síntomas agudos, sino que también favorezcan la recuperación a largo plazo. Las investigaciones recientes han renovado el interés por el uso terapéutico de anestésicos locales como la procaína y la lidocaína, por sus posibles efectos sobre la inflamación y por su capacidad de modular el sistema nervioso autónomo. La terapia neural, un método de tratamiento que consiste en la inyección de anestésicos locales, puede ofrecer un enfoque prometedor tanto para el manejo de la COVID-19 aguda como para la recuperación post-COVID, al actuar sobre las respuestas autonómicas e inflamatorias desreguladas.
Mensaje clave
Planteamos la hipótesis de que las aplicaciones sistémicas y las inyecciones terapéuticas de anestésicos locales (terapia neural) pueden favorecer la recuperación tanto en los casos agudos de COVID-19 como en el síndrome post-COVID. Al actuar sobre el sistema nervioso autónomo, los anestésicos locales pueden ayudar a regular la inflamación, a mejorar la perfusión de los órganos y a ejercer efectos sobre el sistema nervioso central. Esto puede atenuar la respuesta inflamatoria aguda durante la infección y abordar los síntomas persistentes asociados al síndrome posterior a la COVID-19, ofreciendo así una vía potencial para una atención al paciente más integral.
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DOI: 10.24966/PMRR-0177/100092