¡Protéjase del resfriado y de la gripe durante la pandemia!

Síntomas del resfriado
- Estornudos, secreción nasal, hinchazón de las mucosas
- Tos, ronquera, dolor de garganta y de cuello
- Dolor de cabeza, escozor en los ojos
Resfriado y gripe: Los resfriados y la gripe comparten muchos rasgos (tos, dolor de garganta y de cuello), pero también presentan diferencias. La gripe suele comenzar de forma repentina. En la gripe, por regla general, la fiebre es más alta que en el resfriado y, además, el paciente se siente mucho más débil.
Causas del resfriado
El resfriado está causado por una infección vírica de las vías respiratorias altas. Después resulta más fácil que otros agentes, como las bacterias, entren en el cuerpo. Con la participación de numerosos microorganismos aparece una “mezcla gripal” formada por síntomas de distinta intensidad.
Un resfriado mal curado puede desencadenar enfermedades más graves como la neumonía, la bronquitis, la amigdalitis y la inflamación crónica de las vías respiratorias.
Los síntomas de la Covid-19 también aparecen igual que los de una infección de las vías respiratorias altas o de un resfriado.
La COVID-19 afecta de distinta manera a cada persona. La mayoría de los infectados desarrolla síntomas de leves a moderados y se recupera sin necesidad de ingresar en el hospital.
En la Covid-19 se observan;
Síntomas más frecuentes:
- Tos seca
- Fiebre
- Cansancio
Síntomas graves:
- Dificultad respiratoria o falta de aire
- Dolor u opresión en el pecho
- Pérdida del habla o del movimiento
Otros síntomas poco frecuentes:
- Dolor de garganta
- Dolores y molestias
- Diarrea y estreñimiento
- Conjuntivitis
- Pérdida del gusto o del olfato
- Dolor de cabeza de tipo tensional
- Erupciones en la piel o cambio de color en los dedos de las manos o de los pies
Prevención de la Covid-19 y de las infecciones gripales víricas, los puntos más importantes;
- Alimentarse de forma sana y equilibrada con alimentos orgánicos frescos
- Hacer ejercicio al aire libre
- Beber agua limpia en abundancia (agua embotellada en vidrio o agua del grifo limpia)
- Reponer los micronutrientes que falten
¡Para el sistema inmunitario es importante tener una flora intestinal sana!
- Los micronutrientes más importantes para el sistema inmunitario son el cinc y la vitamina C. En caso de infección necesitamos ambos en grandes cantidades. También puede tomarlos durante un periodo corto como medida preventiva en las épocas en las que aumenta el riesgo de infección.
- Sobre todo en las infecciones (gripe, coronavirus) debe prestar atención a mantener los pies calientes.
- El cuidado del intestino es importante para un sistema inmunitario sano.
- El 90 % del sistema inmunitario se encuentra en los intestinos. Los nutrientes no se absorben de manera adecuada en unos intestinos que no funcionan bien. En ese caso nuestra defensa frente a las infecciones se deteriora.
Tratamiento frente a los virus
Los antibióticos no matan a los virus. Aun así, en caso de infección vírica se recetan con frecuencia para evitar las superinfecciones que pueden producir las bacterias. He observado que los pacientes que aplican los tratamientos que expongo a continuación casi siempre pueden prescindir de los antibióticos. Los antibióticos fuerzan los intestinos sin necesidad.
Sustancias biológicas de la medicina ortomolecular eficaces frente al catarro y las enfermedades por resfriado:
- Vitaminas (por ejemplo: A, C, E, D, complejo B)
- Minerales (por ejemplo: potasio, calcio, fósforo, magnesio)
- Oligoelementos (por ejemplo: selenio, cinc, cobre, manganeso, hierro, cromo)
- Algunas proteínas y aminoácidos (por ejemplo: arginina, metionina, cisteína, glutamato)
- Fitoquímicos (por ejemplo: flavonoides, indoles, saponinas)
- Coenzimas (por ejemplo: NADH Q1, Q10)
- Ácidos grasos (por ejemplo: ácidos grasos omega-3)
- Otros suplementos: colina, ginkgo biloba, ginseng, lecitina, propóleo, algas, chlorella, espirulina, entre otros.
Vitamina C: refuerza el sistema inmunitario y apoya al cuerpo en su lucha contra las sustancias extrañas que penetran en él. Vuelve más agresivas y móviles a las células asesinas del sistema inmunitario. Además, gracias a la vitamina C aumenta la cantidad de inmunoglobulinas eficaces frente a los agentes del resfriado.
Cuando el ácido ascórbico se combina con una cantidad suficiente de bioflavonoides, su efecto se multiplica por diez. La combinación ideal de bioflavonoides – vitamina C se encuentra en alimentos como el brócoli, la col verde, la zanahoria, el ajo, el tomate, el albaricoque, el limón y la cebolla. La col verde y el brócoli son una segunda opción porque requieren cocción, ya que al cocerlos se pierde una gran cantidad de vitamina C.
Vitamina E: al igual que la vitamina C, fortalece el sistema inmunitario. Esta vitamina se encuentra sobre todo en los aceites vegetales, los productos integrales, la calabaza, los espárragos, la col verde y el aguacate, pero se destruye en gran medida con el calor y con la luz.
Vitamina D: la vitamina D3, igual que la vitamina C, fortalece el sistema inmunitario y protege frente a las enfermedades autoinmunes, la diabetes, la insuficiencia cardiaca y el cáncer. Los efectos de la vitamina D3 sobre el sistema inmunitario, el sistema cardiovascular y el crecimiento celular son muy importantes. La vitamina D3 refuerza el sistema inmunitario y reduce la predisposición a las infecciones.
La vitamina D es un suplemento significativo para prevenir y tratar las oleadas de gripe. La vitamina D3 también puede reducir el riesgo de gripe. Por ejemplo, estimula la producción de sustancias antimicrobianas. Y disminuye la capacidad de contagio de los virus. De este modo, la vitamina D3 refuerza el sistema inmunitario y frena los procesos inflamatorios.
La carencia de vitamina D debilita el sistema inmunitario y nos vuelve más sensibles a las enfermedades respiratorias, las infecciones pulmonares, las infecciones de las vías respiratorias y las infecciones de tipo gripal.
Las personas con alergia, asma bronquial o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) deben evitar la carencia de vitamina D. El motivo es que el riesgo de infecciones de las vías respiratorias derivado de esa carencia de vitamina D llega a ser hasta cinco veces mayor.
La vitamina D regula además la elasticidad de los vasos sanguíneos y, con ello, también la amplitud de la presión arterial, con el efecto correspondiente sobre el corazón y la circulación.
La carencia de vitamina D aumenta también la rigidez de los vasos sanguíneos. Las investigaciones han demostrado el efecto negativo de la carencia de vitamina D sobre la elasticidad de los vasos. La rigidez de los vasos sanguíneos aumenta también con la edad. Por eso, a lo largo de la vida se incrementa la amplitud de la presión arterial y se producen cambios estructurales en la aorta. La elasticidad se deteriora. Una carencia prolongada de vitamina D puede acelerar este proceso.
¡Solo paciencia!
Los resfriados necesitan tiempo para curarse. Para superar la fase más dura hacen falta de 3 a 4 días. Si después del octavo día sigue sin haber signos de mejoría, debe acudirse al médico para confirmar el diagnóstico.