Neuralgia del trigémino: el enfoque de la terapia neural

El dolor es siempre un sistema de alarma. Según la medicina de regulación, el enfoque de la medicina integral y complementaria y numerosos investigadores, los dolores de la región de la cabeza están causados por disfunciones fisiológicas o por enfermedades orgánicas. Como en todo dolor, desde el punto de vista del abordaje es necesario establecer el carácter de inicio del dolor, su forma, cuándo aparece, los factores que facilitan su aparición, las molestias simultáneas, el lugar de irradiación y la localización del dolor, los factores que lo disminuyen o lo aumentan, la duración del dolor, su intensidad, los desencadenantes del dolor, su relación con las estructuras vecinas y, desde la óptica de la terapia neural (neuralterapia), la correlación temporal del dolor.
Los dolores de la región de la cabeza no dependen únicamente de la cabeza. Entre las estructuras que pueden originar el dolor deben valorarse el cráneo y las estructuras intracraneales, la columna cervical y los nervios que allí se encuentran, los músculos que estos inervan, las facetas, los nervios craneales y el sistema nervioso central, los dientes, la encía, la raíz dental, la mucosa del interior de la nariz, la propia nariz, el ojo, la garganta, los senos paranasales y el oído.
Para el diagnóstico deben realizarse estudios y pruebas dirigidos al origen del dolor.
Características del dolor neurálgico: los dolores de tipo neurálgico son dolores con rasgos propios. Cuando se pregunta por la forma del dolor, las características que describe el paciente permiten distinguirlos con facilidad de otros dolores. Los dolores neurálgicos comienzan de forma muy repentina y duran poco. La neuralgia se repite en determinados intervalos de tiempo y entre las crisis hay periodos sin dolor. Los dolores neurálgicos se perciben dentro del territorio de inervación de un nervio craneal o periférico. Pueden aparecer de forma espontánea o surgir por efecto de un desencadenante concreto. Durante estas crisis de dolor intenso pueden producirse actividades motoras o vasomotoras de corta duración.
Puede darse tanto en los pares craneales como en los nervios periféricos. Además, los dolores de tipo neurálgico que se observan en la neuropatía diabética, la neuralgia postherpética, la posrizotomía y las lesiones de los nervios periféricos constituyen ejemplos de síndromes clínicos que cursan con neuralgia.
La neuralgia del trigémino es el ejemplo más típico de las neuralgias que vemos con mayor frecuencia. Otras neuralgias de este grupo son: la neuralgia glosofaríngea, correspondiente al noveno par craneal; la neuralgia occipital, de origen cervical; la neuralgia del n. intermedius; la neuralgia del ganglion sphenopalatinum (neuralgia de Sluder); la neuralgia facial postherpética; las neuralgias vagales del décimo par craneal; las neuralgias temporomandibulares con foco en la articulación mandibular; las neuralgias originadas en un foco interferente o en un campo interferente; y la neuralgia facial atípica.
EL DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL TAMBIÉN ES IMPORTANTE EN LA NEURALGIA DEL TRIGÉMINO
Realizar el diagnóstico diferencial de cada enfermedad exige conocimiento y destreza por parte del médico y constituye el bagaje que permite llegar al diagnóstico correcto. Aunque la neuralgia del trigémino parezca de diagnóstico sencillo por su dolor típico, existen cuadros clínicos similares con los que debemos hacer el diagnóstico diferencial:
- Cefalea en racimos
- Cefalea de tipo tensional
- Dolor facial atípico
- Neuralgia glosofaríngea
- Dolor facial odontogénico
- Migraña
- Inflamación de la médula ósea
- Disfunción craneomandibular (CMD) (debe investigarse especialmente en todos los casos)
- Neuroborreliosis
- Neuralgia postherpética
- Sinusitis
- Dolor oncológico
- Crisis de glaucoma
SÍNTOMAS Y CLÍNICA DEL PACIENTE CON NEURALGIA DEL TRIGÉMINO
El dolor puede distribuirse o afectar a una o varias ramas del nervio trigémino. La neuralgia del nervio trigémino, es decir, su dolor, puede ser repentina, aguda, superficial, como una puñalada, quemante y en forma de relámpago. Es un dolor muy intenso. El dolor de esa intensidad que sufre el paciente puede durar desde unos segundos hasta unos minutos. Puede comenzar con crisis provocadas por estímulos de calor, mecánicos o térmicos . Entre las crisis no hay dolor. La neuralgia del trigémino se caracteriza por la presencia de remisiones . Sin embargo, por desgracia, los periodos pueden acortarse con los años.
La neuralgia del trigémino puede dividirse en 3 grupos distintos según sus características clínicas:
1- Neuralgia del trigémino idiopática: la característica más importante de este tipo de neuralgia es que no existe un estímulo central ni periférico. Las crisis son repentinas, muy intensas y de corta duración. Hay sensibilidad e irritación en la zona inervada por la rama correspondiente del nervio trigémino. Suele ser unilateral. En la rama nerviosa afectada no existe ningún compromiso ni pérdida motora o sensitiva del nervio. Cuando se afecta la inervación motora aparecen gestos motores, escalofríos en la cara y contracciones musculares; y cuando se afecta la inervación simpática por la alteración de la circulación derivada del estrés en esa zona, se observan hiperestesia, lagrimeo, goteo nasal y aumento de la salivación.
2- Neuralgia del trigémino simpática: con frecuencia, una infección que ha sufrido el paciente prepara el terreno. El dolor guarda relación con la infección: diente cariado, infección de la encía, formaciones intramandibulares que no cicatrizan, pulpitis, sinusitis, patologías de la ATM, malignidad, prótesis, quiste residual dental, herpes. Este tipo de dolores puede aparecer solo unas pocas veces y, en algunos casos, empezar y propagarse de forma distinta.
3- Neuralgia del trigémino atípica: la característica importante de este tipo es que la localización del dolor no puede describirse bien. El dolor no se presenta en forma de crisis. El paciente lo sufre de manera continua. El dolor se irradia sobre todo hacia las sienes, la región temporal y el cuello. Este tipo de neuralgia lo vemos sobre todo en mujeres jóvenes y de mediana edad. El dolor también puede intensificarse sin causa aparente.
UN DIAGNÓSTICO CORRECTO DETERMINA EL ÉXITO DEL TRATAMIENTO
Una anamnesis correcta y completa del paciente, junto con la exploración, es el método diagnóstico más importante para identificar la neuralgia del trigémino. Aparte de las técnicas de imagen para buscar masas y compresiones, no existe ningún método de cribado aplicable.
EL TRATAMIENTO CLÁSICO DE LA NEURALGIA DEL TRIGÉMINO
Los tratamientos que se aplican hoy en día siguen siendo sintomáticos. Aunque ha habido avances en los tratamientos médicos de la neuralgia del trigémino, siguen siendo insuficientes. También en el enfoque de la medicina moderna, el objetivo de los tratamientos es suprimir o aliviar los dolores más que eliminar la causa que origina la neuralgia del trigémino.
El enfoque de la medicina de regulación y de la terapia neural, en cambio, se dirige a la causa, a lo que llamamos el origen del problema. En nuestro enfoque buscamos encontrar la causa que provoca las molestias de la neuralgia, eliminarla y volver a regular el cuerpo. En el enfoque de la terapia neural, como puede verse en este enlace, se estudian los cambios fisiopatológicos que provocan las molestias, se determina la situación individual de cada persona y se eliminan los obstáculos.
La terapia neural es un “tratamiento de regulación”. La terapia neural se aplica tanto con fines diagnósticos como terapéuticos. En el cuerpo humano se producen algunos cambios antes de que aparezcan las enfermedades. En la base de estas dolencias, que a menudo la medicina moderna no logra explicar y que se atribuyen a la propia psicología del paciente, se encuentran las alteraciones del sistema nervioso vegetativo sobrecargado del paciente.
La terapia neural consiste en tratar diversas enfermedades y, en especial, la inflamación, las enfermedades locales y sistémicas y el dolor a través del sistema nervioso vegetativo periférico y central, utilizando anestésicos locales. En las aplicaciones de terapia neural se realiza un estímulo empleando lidocaína o procaína (anestésico local) al 0,5-1% y, como respuesta a ese estímulo, llega una respuesta desde el segmento y desde los centros a los que ese segmento está conectado. Este estímulo no solo tiene una finalidad terapéutica, sino que también nos ayuda en el diagnóstico.
En la terapia neural, los lugares o focos denominados campos interferentes generan estímulos que sobrecargan el sistema de forma crónica y provocan la desaparición de los mecanismos de autoequilibrio del cuerpo y la aparición del cuadro patológico.

Según los subgrupos de la neuralgia del trigémino existen también algunas diferencias en la forma de tratamiento aplicada. Una anamnesis detallada del paciente tiene muchísima importancia para el tratamiento. Porque la causa subyacente resulta determinante para el éxito terapéutico. Porque los pacientes con neuralgia del trigémino forman un grupo que responde bastante bien a este tipo de tratamientos. Con el tratamiento de terapia neural se produce una disminución evidente de la intensidad de los dolores y también un espaciamiento claro de la frecuencia con que se repiten.
Podemos subrayar las razones de la eficacia de la terapia neural en el tratamiento de la neuralgia del trigémino explicando sus objetivos terapéuticos:
- El primer objetivo es eliminar el trastorno de la microcirculación del nervio trigémino y mejorar la perfusión perineural, es decir, suprimir el trastorno circulatorio.
- Mediante la inyección de un anestésico local sobre los registros obtenidos en el sistema simpático se reducen la inflamación crónica y el estímulo patológico neural.
- Reducir la "sobrecarga de entrada" a través de las neuronas WDR. Al igual que en la médula espinal, también en el cerebro las sobrecargas estimulan, mediante un sistema similar y por vía dorsal a través de múltiples nociaferentes, las neuronas WDR de los sistemas orgánicos.
- Revertir la "neuroplasticidad". La activación nociceptiva provoca un aumento de la transcripción génica en función de las neuronas aferentes primarias, las neuronas del asta posterior y las neuronas de proyección (expresión génica dependiente de la actividad).
- Es necesario reducir la inflamación neurogénica mediante la terapia neural. Con los anestésicos locales que aplicamos se aborda el trastorno circulatorio y la inflamación neurogénica de la actividad simpática patológica, que se producen por la liberación de neuropéptidos proinflamatorios (sustancia P, CGRP) desde las terminaciones nerviosas del sistema nervioso simpático.
- Incluir en el tratamiento, desde el inicio, los campos interferentes que el paciente ha descrito y que nosotros relacionamos con el cuadro aumentará el éxito. En especial, el área de la boca, la mandíbula y los dientes debe examinarse con seriedad, tanto porque está inervada por el mismo nervio como por su elevado potencial de constituir un campo interferente.
CONCLUSIÓN
En numerosos estudios realizados sobre la neuralgia del trigémino se ha demostrado con claridad la eficacia de la terapia neural en el tratamiento. Lamentablemente, los resultados exitosos obtenidos en este campo todavía no son suficientemente conocidos por los pacientes ni por la comunidad médica.
En los pacientes con dolores de cabeza crónicos como la neuralgia del trigémino, las aplicaciones de terapia neural deben ser el abordaje terapéutico fundamental. Está muy claro que un tratamiento de la neuralgia realizado sin terapia neural terminará en fracaso.
Fuentes consultadas :
• Nazlikul, H: Nöralterapi Ders Kitabı (Manual de Terapia Neural)
• Nazlikul, H: Nöralterapi Başka Bir Tedavi Mümkün (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible)
• H. Barop (traductor: H. Nazlikul), Nöralterapi Atlası (Atlas de Terapia Neural)
• L. Fischer (traductores: H. Nazlikul y Y. Tamam), Nöralterapi Kitabı (Libro de Terapia Neural)
• James W. NcNabb (traductores: H. Nazlikul y Y. Tamam), Eklem ve Yumuşak Doku Enjeksiyonları (Inyecciones de articulaciones y tejidos blandos)
• Weinschenk, S: Neuraltherapie
• Fıscher, L et: Lehrbusch Integrative Schmeztherapie