Terapia neural: estar sano es un derecho, un enfoque integral

El ser humano no es una máquina. Reparar sus piezas o sustituirlas por otras nuevas no basta para que el cuerpo entero esté sano. Los tratamientos dirigidos a reparar una enfermedad que da signos en el cuerpo o, dicho de otro modo, los órganos y tejidos dañados, no logran buenos resultados por sí solos.
Para que una persona esté sana hay que comprender que el cuerpo, la mente y el espíritu forman un todo y que interactúan entre sí.
Si el tratamiento se aborda desde esa unidad, la persona puede recuperar su salud. En la terapia neural (neuralterapia) y en la medicina de regulación valoramos la salud y la enfermedad como un todo, y sobre esa base abordamos los problemas.
¿QUÉ ES LA TERAPIA NEURAL?
Para comprender cómo actúa este tratamiento, lo primero que debemos hacer es observar de cerca algunos procesos de nuestro cuerpo.
Nuestro cuerpo existe gracias a que sistemas extraordinariamente complejos se organizan bien unos sobre otros y funcionan siguiendo determinadas reglas y ciclos. Algunos de estos sistemas son el sistema circulatorio, el sistema digestivo, el sistema hormonal, el sistema inmunitario y la regulación del metabolismo. Todos ellos funcionan a la perfección porque están muy bien dirigidos y porque las células se comunican entre sí de forma continua.
Junto a ello, el sistema nervioso, que recorre todo nuestro cuerpo como una red, desempeña un papel importante en ese funcionamiento perfecto. Cuando aparece una enfermedad, no afecta únicamente a uno o unos pocos órganos, como “la vesícula, el estómago o una articulación”. Al contrario, afecta a todo el sistema (al cuerpo). Intervenir en esa situación y devolver al equilibrio los procesos del organismo que se han alejado de su funcionamiento normal es la tarea de la medicina.
En el enfoque de la terapia neural, el cuerpo no se contempla como un organismo formado por la suma de órganos aislados. En el enfoque de integralidad y regulación importan, además del buen funcionamiento de cada órgano, sus relaciones mutuas, la energía del cuerpo y la situación psicológica y social de la persona. Por eso, en la base de este enfoque se valoran como un todo el tejido conjuntivo, que constituye su eje principal, y la funcionalidad real del sistema nervioso autónomo, que regula todas las funciones del cuerpo; el diagnóstico se establece en ese contexto y el tratamiento se aplica en consecuencia.
La terapia neural es un método de tratamiento moderno que se emplea para regular el organismo como un todo. Por eso la terapia neural no tiene en cuenta solo algunos síntomas. Al contrario, observa todo el “sistema de funcionamiento” del cuerpo.
La condición previa del éxito en el tratamiento es un diagnóstico correcto.
- ¿Cuáles son las molestias?
- ¿En qué función provocan una alteración esas molestias?
- ¿Dónde comienza la alteración funcional?
PARA ENCONTRAR RESPUESTA A ESTAS PREGUNTAS EN LA TERAPIA NEURAL:
En el enfoque de la terapia neural hay que escuchar muy bien al paciente, establecer correctamente la relación temporal y tomar la anamnesis.
Los pacientes describen sus molestias, por lo general según sus vivencias emocionales, como algo terrible, aterrador, angustioso e insoportable. A causa de su trastorno, los pacientes pueden sentirse temerosos, inquietos, afligidos e incapaces de soportar más ese dolor. En segundo lugar, hay que definir el dolor con precisión: sordo, apagado, como una puñalada, migratorio, cortante u opresivo.
Si un cuadro de queja como la pérdida de función, ‘’no puedo peinarme porque me duele mucho el hombro’’, es lo prioritario, significa que el paciente no tolera tanto el dolor como la disminución de función que es su verdadera causa.
Las alteraciones funcionales del cuerpo provocadas por la enfermedad se perciben como amenazantes y peligrosas.
Para obtener buenos resultados en la terapia de regulación es obligatorio valorar, junto a los síntomas prioritarios, aquellos síntomas aparentemente insignificantes que puedan ser la causa o el desencadenante del trastorno de regulación de todo el sistema.
En este contexto, en la anamnesis cobran importancia las inflamaciones persistentes que no se consideran relevantes y a las que no se presta atención, y que pueden constituir un campo interferente o un foco interferente capaz de preparar el terreno para un posible trastorno. Estos campos o focos pueden provocar síntomas a distancia en zonas alejadas del cuerpo o afectar al lugar en el que se encuentran.
LA MIRADA AL PACIENTE EN LA TERAPIA NEURAL
“El reconocimiento del paciente empieza cuando el paciente entra por la puerta“: siguiendo esa idea, la postura y los movimientos del paciente y su manera general de expresarse son importantes en el análisis funcional. Cuanto mejor sea ese análisis, mejor será el éxito del tratamiento.
Palpación
La palpación y la técnica de deslizamiento de la piel según Kibler, la palpación profunda y la valoración de la función del aparato locomotor son los métodos más importantes para el diagnóstico y el control del tratamiento.
Técnicas de palpación
La palpación, además de valorar la función del aparato locomotor, es un método diagnóstico importante para identificar las enfermedades reflejas (referidas).
Palpación superficial
La palpación superficial informa tanto de la capacidad de la piel para deslizarse junto con el tejido subcutáneo, de la turgencia cutánea, como de la turgencia del tejido conjuntivo. Los cambios de presión bajo la piel palpada informan sobre las zonas en las que hay pérdidas de función.
Prueba de deslizamiento cutáneo de Kibler
Con ambas manos se desliza la piel entre el pulgar y el índice. Mientras se desliza la piel entre los dos dedos en dirección caudocraneal, en la zona de función alterada la piel pierde su deslizamiento o se engancha a ese nivel, porque cambian las características de la piel en la región refleja.
Palpación profunda escalonada
Los tejidos profundos, como los cambios miofasciales, solo se perciben y se delimitan mediante movimientos circulares realizados con la pulpa de los dedos.
Este tipo de palpación permite, partiendo de la zona dolorosa, encontrar el origen de la alteración y determinar las zonas de intervención.
Detección de los puntos gatillo (trigger) en la terapia neural
La presión aplicada sobre los puntos máximos pone de manifiesto el dolor pseudorradicular que se irradia a lo largo de la cadena cinética y que genera el síntoma doloroso.
La infiltración del punto gatillo es, en la práctica, una intervención sobre el síntoma, que es el dolor referido de la cadena cinética tensada.
Generalmente hay que añadir también el tratamiento del campo interferente y de la columna. Aquí deben tratarse todos los puntos gatillo activos; de lo contrario, los puntos gatillo que queden sin tratar pueden reavivar el cuadro.
LAS APLICACIONES DE TERAPIA NEURAL SE REALIZAN INYECTANDO UN ANESTÉSICO LOCAL
En la terapia neural se utilizan principalmente dos anestésicos locales: la procaína y la lidocaína.
En las aplicaciones de terapia neural, el que más preferimos es la procaína. Además de su efecto anestésico local de corta duración, sus metabolitos, el ácido paraaminobenzoico (PABA) y el dietilaminoetanol (DEAE), también tienen efectos beneficiosos en el cuerpo.
Esta característica de la procaína permite obtener más de un efecto con un solo fármaco y por eso se utiliza en la clínica desde hace más de un siglo con fines diversos.
El PABA, además de su efecto antihistamínico, es un componente básico del ácido fólico, y una de sus funciones importantes es proteger el endotelio vascular al fijar la ceramida, que interviene en la necrosis celular.
Sin embargo, los anestésicos locales tienen también otras propiedades favorables; reguladora de la actividad bronquial, antiinflamatoria, antibacteriana, antifúngica, analgésica (dolor agudo y crónico), antitumoral, neuroprotectora, antitrombótica, antiepiléptica, antiarrítmica (en las arritmias ventriculares) y vasodilatadora (salvo la procaína).
Debido a estos efectos de los anestésicos locales, en los últimos años ha aumentado su uso con fines distintos, tanto en el tratamiento como en la medicina preventiva: la prevención de enfermedades, el fortalecimiento del sistema inmunitario y el efecto antienvejecimiento.
¿A QUIÉN SE PUEDE APLICAR LA TERAPIA NEURAL?
- La terapia neural puede aplicarse a pacientes de cualquier edad, incluidos niños y personas mayores.
- La hipertensión, la diabetes, las dolencias cardíacas y otras afecciones, así como los medicamentos que toma el paciente, no impiden el tratamiento.
- Solo en los pacientes que toman cortisona disminuye la eficacia del tratamiento, porque el cuerpo está globalmente suprimido.
- En quienes toman anticoagulantes como la cumarina hay que actuar con precaución en algunas aplicaciones. En general, las aplicaciones realizadas sobre la piel no tienen ningún inconveniente.
¿QUÉ TRATAMOS CON LA TERAPIA NEURAL?
- Tratamiento del dolor
- Cefalea
- Cefalea de tipo tensional
- Cefalea en racimos
Migraña- Dolor dental
- Dolor de hombro
- Disfunción del hombro
- Dolor de rodilla
- Dolor cervical
- Hernia discal cervical
- Dolor lumbar
- Hernia discal lumbar,
- Dolor dorsal
- Parálisis facial
- Mareo
- Pérdida de memoria
- Tinnitus
- Detoxificación
- Tratamiento de las alergias
- Sinusitis
- Amigdalitis crónica
- Trastornos funcionales de los órganos
- Trastornos circulatorios
- Trastornos hormonales
- Hinchazón de articulaciones y extremidades
- Lesiones deportivas
- Estreñimiento crónico, hemorroides
- Neuralgias, parálisis facial y otras parálisis
- Campos interferentes
- Foco interferente
- Antienvejecimiento
- En el tratamiento de los trastornos que aparecen tras el parto…
Fuentes consultadas:
• Nazlikul, H: Nöralterapi Ders Kitabı (Manual de Terapia Neural)
• Nazlikul, H: Nöralterapi Başka Bir Tedavi Mümkün (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible)
• H. Barop (traductor: H. Nazlikul), Nöralterapi Atlası (Atlas de Terapia Neural)
• L. Fischer (traductores: H. Nazlikul y Y. Tamam), Nöralterapi Kitabı (Libro de Terapia Neural)
• James W. NcNabb (traductores: H. Nazlikul y Y. Tamam), Eklem ve Yumuşak Doku Enjeksiyonları (Inyecciones Articulares y de Tejidos Blandos)
• Weinschenk, S: Neuraltherapie
• Fıscher, L et: Lehrbusch Integrative Schmeztherapie