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Fibromialgia: solución eficaz con la terapia neural

Dr. Hüseyin Nazlikul
Dr. Hüseyin Nazlikul 06.06.2021 10 min de lectura
Fibromialgia: solución eficaz con la terapia neural
Líbrese de la fibromialgia con la terapia neural

Desde la perspectiva de la medicina de regulación, admitimos una serie de causas distintas que pueden llevar al desarrollo de la fibromialgia.

La molestia que ocupa el primer plano en la fibromialgia es el dolor generalizado. Las molestias que vive cada paciente son distintas. En la fibromialgia, además del dolor generalizado, también aparecen trastornos del sueño, ansiedad y problemas digestivos graves. A pesar del desarrollo de la medicina moderna y de los medicamentos, no puede decirse que la fibromialgia se trate con éxito.

La mayoría de los pacientes con fibromialgia acude a muchos médicos y clínicas. En el abordaje de la medicina moderna todavía no existe ningún tratamiento de apoyo para estos pacientes. Sin embargo, la medicina de regulación, la terapia neural (neuralterapia) y el enfoque integral ofrecen muchas opciones concretas para mejorar al paciente.  

En el pasado se creía que el síndrome de fibromialgia afectaba solo al 1-2 % de la población. Hoy se sabe que hay muchas más personas obligadas a vivir con la fibromialgia, una enfermedad frecuente y a menudo desconcertante.

La fibromialgia es más frecuente en las mujeres. La fibromialgia se presenta muchas veces junto al cansancio crónico y al síndrome de agotamiento que llamamos síndrome de fatiga.

LAS EMOCIONES DETERMINAN NUESTRA VIDA

¿Qué ocurre realmente en nuestra mente cuando perdemos el equilibrio emocional y el estrés domina nuestra vida?  El célebre especialista en psiquiatría francés David Servan-Schreiber (1961-2011) señaló en su libro titulado “Nueva medicina: las emociones” que sin emociones la vida no tiene ningún sentido. 

Las emociones del ser humano tienen una importancia vital, pero el desequilibrio emocional también puede convertir la vida de la persona en una pesadilla. Sobre todo en el cuadro de fibromialgia, cuyos casos han aumentado mucho en los últimos años, hay que detenerse en las emociones y en la intensidad del estrés de cada individuo.

NUESTRAS EMOCIONES CONTROLAN NUESTRO CUERPO

El sistema límbico, es decir, “nuestro cerebro emocional”, controla las emociones y la fisiología del cuerpo. El sistema límbico está conectado al sistema nervioso autónomo, que comprende los sistemas simpático y parasimpático, los cuales funcionan en su mayor parte de forma opuesta.

Mientras que el NEOCÓRTEX forma la parte pensante del cerebro, la parte emocional la forma el sistema LÍMBICO.

El sistema límbico alberga los centros del hambre, el miedo, la ira y la sexualidad, y además desempeña las funciones del aprendizaje y la memoria.

La personalidad de la persona desde la infancia la forman el sistema límbico junto con el neocórtex.

Lo que determina todos nuestros hábitos, buenos o malos, es el dominio del sistema límbico.

Síntomas como el sentimiento de culpa, sentirse sin valor, la desesperanza, la falta de confianza, la sensibilidad, la pérdida de energía, la falta de apetito, la pérdida del deseo sexual, el dolor de cabeza y los trastornos del sueño pueden tener su origen en el sistema límbico.

Los problemas reprimidos que salen a la luz pueden corregirse tratando el sistema límbico gracias a la psicokinesiología, el psicoanálisis profundo y la terapia neural.

El sistema nervioso autónomo se controla a sí mismo según las necesidades del día a día.

La parte que aumenta la fuerza y el rendimiento es el sistema nervioso simpático. En el momento de peligro permite movilizar todas las reservas de energía, reconocer los peligros con una concentración elevada y entrar en acción en cuestión de segundos. 

El sistema nervioso parasimpático, en cambio, procura la renovación y la relajación. En el ser humano del siglo XXI, el sistema nervioso parasimpático apenas encuentra un entorno en el que trabajar. Porque vivimos bajo un estrés continuo.

¡El estado de estrés crónico trastorna nuestra vida!

Hablamos de estrés en aquellas situaciones que un individuo experimenta como positivas, exigentes, nuevas y prometedoras, o como negativas, inciertas, imprevisibles e incontrolables. 

Comienza con el desequilibrio entre los nervios simpático y parasimpático, con el hecho de que la renovación ya no se produzca y con la adaptación de nuestro sistema a ese nivel elevado de estrés. Esta situación tiene algunas consecuencias: hipertensión, fatiga, depresión, dolor crónico.

FIBROMIALGIA – RELACIÓN CON EL SISTEMA NERVIOSO VEGETATIVO

Cuando se examina el sistema nervioso vegetativo, también llamado autónomo, se observan algunos desequilibrios. El cuerpo ya no consigue relajarse en reposo y, por tanto, no se renueva lo suficiente. La tensión continua de la musculatura esquelética provoca un trastorno de la microcirculación y, en consecuencia, una oxigenación insuficiente. El órgano ya no dispone de capacidad de regulación suficiente. Se activa la señal de dolor y el sistema se vuelve ácido.

La fibromialgia también puede ser la expresión de un hipocortisolismo, es decir, de una fatiga suprarrenal. Si las glándulas suprarrenales se adaptan al estrés continuo y la producción hormonal se mantiene activada de forma permanente, puede aparecer un déficit de hormonas del estrés, en especial de cortisol y adrenalina.

El funcionamiento normal del eje del cortisol es necesario para que el organismo humano se adapte a las situaciones de estrés. Las personas con poca confianza en sí mismas y con tendencia a la depresión muestran una activación permanente del eje del cortisol a consecuencia de la disminución de la producción hormonal. Como el cuerpo no puede compensar esta situación, incluso una pequeña inflamación se agranda.

LA VERDADERA SOLUCIÓN DE LA FIBROMIALGIA SOLO SE LOGRA CON LA MEDICINA DE REGULACIÓN, LA MEDICINA INTEGRAL Y LA TERAPIA NEURAL

El tratamiento integral de la fibromialgia tiene objetivos distintos. Si suponemos que la causa principal es el aumento de la sensibilidad del sistema nervioso autónomo, uno de los objetivos es reducir esa sensibilidad aumentada, elevar el umbral del dolor y disminuir la percepción del dolor.

Pero esta situación no se consigue en poco tiempo. Por eso es necesario tratar los síntomas de la fibromialgia desde una perspectiva integral.

Por eso, la medicina de regulación y la terapia neural para la fibromialgia buscan lo siguiente:

El fortalecimiento del cuerpo,

El alivio  o la eliminación de las molestias existentes  (las medidas relacionadas con el síndrome del intestino irritable, la intolerancia, los trastornos del sueño, la depresión, etc. pueden encontrarse en los términos de búsqueda correspondientes de nuestra web)

La reducción a largo plazo del aumento de la sensibilidad del sistema nervioso.

Los tres objetivos pueden alcanzarse de forma lenta pero segura con las siguientes medidas:

1. Vitamina D

Las carencias de nutrientes y de sustancias vitales no solo debilitan el organismo, sino que además hacen que se desarrollen más síntomas y molestias.

Las carencias suelen acelerar en un primer momento el desarrollo de la fibromialgia.

En los estudios realizados se ha visto que los niveles de vitamina D de los pacientes con fibromialgia son más bajos no solo que los de las personas sanas, sino también que los de los pacientes con artritis, en quienes el déficit de vitamina D es frecuente.

En un estudio realizado en Viena  se ha demostrado que el suplemento de vitamina D reduce  de forma notable el dolor y la fatiga  en la fibromialgia. Asimismo, en otra investigación realizada en Turquía se ha demostrado que, a medida que desciende el nivel de vitamina D en los pacientes con fibromialgia, el dolor se intensifica. 

2. Magnesio

El magnesio es un mineral necesario en la fibromialgia; puesto que su carencia aumenta el dolor, debe suplementarse.

3. Calcio, hierro, manganeso

Otros minerales como el calcio, el hierro y el manganeso también suelen estar disminuidos en los pacientes con fibromialgia.

Si sospecha una carencia o si un análisis de sangre revela un déficit, puede modificar su dieta en consecuencia o tomar el mineral que le falta mediante suplementos alimenticios.

4. Vitamina B12

En la fibromialgia se insiste en las vitaminas del grupo B y, en especial, en la vitamina B12.  Las vitaminas del grupo B regulan las funciones del sistema nervioso y por eso, cuando faltan, aparecen poca resistencia al estrés, tristeza, sensibilidad y tendencia a la depresión.

Se recomienda  tomar un complejo de vitaminas del grupo B en la fibromialgia.

En una investigación realizada en Suecia en 2015 se demostró que, en los pacientes con fibromialgia, a medida que aumentaban la duración de uso y la dosis de la vitamina B12 (junto con ácido fólico), mejoraban las funciones tiroideas y disminuía el consumo de analgésicos.  

5. Comer de forma sana y equilibrada resulta beneficioso

Una dieta saludable no debe contener azúcar. Porque esto suele empeorar la fibromialgia.

Las recomendaciones alimentarias en la fibromialgia deben ser personales. Analizar la flora intestinal y detectar las sensibilidades alimentarias para organizar una alimentación individualizada aporta un gran beneficio.

Algunas personas se sienten mejor si consumen la menor cantidad posible de fructosa. Otras se encuentran bien si reducen los productos integrales y evitan el trigo.

Por supuesto, deben respetarse las reglas básicas de una dieta saludable: evitar los platos preparados, el alcohol y el azúcar, beber mucha agua y elegir alimentos de calidad (aceites y grasas de primera presión en frío, verduras frescas en lugar de conservas, cocinar al vapor en vez de freír, etc.). 

Los estudios han confirmado que la dieta tiene un efecto enorme sobre la fibromialgia. Los pacientes también obtienen mucho beneficio de una dieta baja en hidratos de carbono o sin gluten.

No se conoce ninguna vía segura para prevenir la fibromialgia. Pero los métodos de prevención más eficaces son los que ayudan a protegerse de casi cualquier dolencia: una dieta saludable, ejercicio regular, beber suficiente agua, mantenerse alejado de los alimentos de origen animal que acidifican el cuerpo y descansar lo suficiente.

6. Ejercicio regular

El ejercicio es el método de tratamiento y de prevención más importante de esta enfermedad. Se recomiendan especialmente los ejercicios de relajación, los estiramientos, un programa de acondicionamiento cardiovascular, caminar, nadar e ir en bicicleta.

El ejercicio y las aplicaciones de fisioterapia son muy eficaces para reducir el dolor y las tensiones musculares. En la reducción de las tensiones musculares, el masaje, la liberación miofascial y las técnicas de terapia manual aportan efectos positivos.

Además, se recomienda a los pacientes que se dediquen más tiempo a sí mismos y que hagan pausas frecuentes durante el trabajo intenso.

7. Terapia neural

Aunque no siempre es posible un diagnóstico definitivo, la anamnesis y la exploración propias de la terapia neural resultan muy importantes para poder identificar los factores que causan el dolor o contribuyen a él. Igual que sucede con el dolor de la fibromialgia, en la mayoría de los dolores crónicos es difícil encontrar la causa etiológica. En cambio, los factores mecánicos y musculoesqueléticos son causas frecuentes del dolor de la fibromialgia. Si puede encontrarse una causa así, debe tratarse en primer lugar.

Los pacientes pueden presentar una combinación de enfermedad orgánica, trastorno psicopatológico o conducta de dolor aprendida. Cuanto más se cronifica el problema, mayor es también el papel de los factores no orgánicos.

La regulación del sistema neurovegetativo con terapia neural, la limpieza del tejido conjuntivo, la regulación de la flora intestinal y la reposición de los metabolitos que faltan constituyen las líneas generales del tratamiento con un enfoque integral.

La terapia neural es un tratamiento de regulación. Se envía un estímulo con anestésicos locales a determinados puntos o zonas del cuerpo y el cuerpo responde a ese estímulo de forma segmentaria o suprasegmentaria. Esa respuesta nos orienta tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. 

Las aplicaciones de terapia neural y las inyecciones en los puntos gatillo realizadas por un médico especialista en terapia neural son bastante eficaces en la fibromialgia. Aquí, las inyecciones en los puntos gatillo por sí solas no resultan suficientes. Además de las inyecciones en los puntos gatillo, debe conseguirse corregir las alteraciones funcionales de la zona afectada.

 

Fuentes consultadas :

•    Nazlikul, H: Nöralterapi Ders Kitabı (Manual de Terapia Neural) 
•    Nazlikul, H: Nöralterapi Başka Bir Tedavi Mümkün (Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible)
•    Atlas de Terapia Neural de H. Barop (traductor H. Nazlikul) 
•    Libro de Terapia Neural de L. Fischer  (traductores H. Nazlikul y Y. Tamam)
•    James W. NcNabb (traductores H. Nazlikul y Y. Tamam) Inyecciones en articulaciones y tejidos blandos
•    Weinschenk, S: Neuraltherapie 
•    Fıscher, L et: Lehrbusch Integrative Schmeztherapie